"Verónica Huesca * CP. La cultura alternativa, aquellos espacios alternativos, no oficiales, ni lineales para el desarrollo de manifestaciones artísticas, que todavía no ha sido retomado por una mayoría para convertirse en un convencionalismo social, fue un término muy utilizado en la década de los 80´s y 90´s.
""Todavía existe la contracultura, y tiene ya muchos rostros, el de un comunicador hábil que es crítico, el de un cineasta con un ojo especial, un músico que transmite el mensaje; Pero todo esto ya está combinado con la mercadotecnia, cuando se fabrican figuras para vender discos"", explica el director artístico Federico Álvarez del Toro.
Sin embargo, más que hablar de contracultura hoy en día, es hablar de un movimiento alternativo, ya que la primera está en desuso ante los estándares ya establecidos y la pérdida de identidad ante la globalización.
""A mí me tocó la contracultura que fue muy interesante en la revolución de las modas, de las ideas, nos tocó romper muchísimas cosas que estaban establecidas, era una revolución que dejó huella en el camino, pero lo que veo en la generación que oscila entre los 20 y 30 anos están un poco deprimidos porque ya encontraron todo hecho, con muchas libertades ya establecidas y ya no tuvieron que luchar por algo y como que tienen mucha facilidad de información y muchas ventajas que son muy buenas porque son bases para desarrollarte creativamente"", senala Álvarez del Toro y agrega ""pero encuentro que les falta luchar por algo, que deben participar más"".
Un factor que también ha influido en esta apatía por la cultura, es el aumento de la pérdida de identidad, que tal como nos comenta Álvarez del Toro se debe a ""toda esta llegada de las franquicias y la globalización, todo empieza a parecerse mucho, y uno ya no sabe ni en que ciudad estás, porque todos los negocios son muy parecidos"".
Por tal motivo, hay que recuperar el sentido de los valores simples, el tiempo que le dedican las personas para ir a los mercados, a la elaboración de la comida tradicional, ""no convirtiéndose en parte de un producto, sino en formar parte de la resistencia"". Y también participar en una transformación visual, auditiva y creativa, ""a mí me transformó oír una marimba a los cuatro anos o a un pájaro en la selva, el contacto con toda esta gente desquiciada que es creativa, transforma tu vida, te hace ver otras cosas y abordar la realidad desde un punto de vista diferente, esto es ser original y es la esencia de la identidad, no parecerse a todos, ser tu mismo"", puntualizó.
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