Ocho meses de escándalo en el Fonca

El escritor Mario Bellatin estuvo solo tres meses encabezando el Fonca. Cortesía
El escritor Mario Bellatin estuvo solo tres meses encabezando el Fonca. Cortesía

En poco más de ocho meses desde aquella noche del 3 de diciembre de 2018 cuando el escritor Mario Bellatin fue anunciado como parte del primer equipo de colaboradores de la secretaria de Cultura federal para ocuparse del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), ese organismo cultural ha vivido en un vaivén desenfrenado.

Al principio todo marchaba con gran ánimo. La llegada de Bellatin al Fonca fue aplaudida por la comunidad de creadores mexicanos que recibieron con entusiasmo la decisión de que un escritor tomará las riendas de este organismo que, desde marzo de 1989, tiene como tareas apoyar la creación y la producción artística y cultural de calidad; promover y difundir la cultura.

Para el mes de enero la política de austeridad comenzó a hacer mella en el Fonca al igual que en otras instituciones; trabajadores denunciaron despidos injustificados, falta de definición laboral e incluso conclusión de programas vitales como Jóvenes Creadores; al que pronto se sumó el rumor de la cancelación de estímulos y becas.

Mario Bellatin anunció una transformación del Fonca y cambios en las dinámicas para que los creadores pudieran acceder a las becas; a principios de febrero, en entrevista, Bellatin ya anunciaba la presentación del nuevo Fonca con el argumento de que debían acabar los lujos y privilegios de los que gozaban los becarios.

A principios de marzo cerca de 60 agrupaciones así como más de 180 creadores, firmaron una carta en la que cuestionan el intento de destruir al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

El descontento llegó a tal nivel que el entonces subsecretario de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura, Édgar San Juan encabezó un encuentro con la comunidad artística en la Biblioteca de México, esos diálogos, a los que no acudió Mario Bellatin, se convirtieron en un enfrentamiento de creadores con las autoridades, quienes al presentan su “diagnóstico” señalaron que las becas del Fonca estaban sólo beneficiado a los creadores de la colonia Condesa.

Esa misma noche en una entrevista, Mario Bellatin dijo que él no había visto ninguna necesidad en acudir a escuchar a los creadores, que tenía las grabaciones del encuentro, y que no podía continuar con la conversación porque iba manejando.

Nadie alertó al escritor sobre la disculpa por su inasistencia que había dado a los creadores Édgar San Juan, cuando señaló que Bellatin no había ido por problemas de salud.

El 12 de marzo la presión fue tal que Mario Bellatin anunció su renuncia “por motivos de salud” solo tres meses después de su llegada. Al relevo llegó Marina Núñez Bespalova, la actual subsecretaria de Desarrollo Cultural, quien se desempeñaba como asesora de la secretaria de Cultura y tomaba el Fonca como Encargada de despacho. Núñez Bespalova llegó a calmar las aguas y apagar el fuego.

La Agencia Notimex elaboró un reportaje titulado “Fonca: entre la opacidad y el despilfarro” en el que señalaba los nombres de creadores que según la agencia han vivido por más de 18 años recibiendo la beca del Fonca. La respuesta de la comunidad no se hizo esperar y escritores y artistas visuales salieron a señalar el valor de las becas del Fonca y los productos culturales que han realizado gracias a ellas.