Octavio Paz, un lector de Fernando Pessoa

Octavio Paz, premio Nobel de Literatura mexicano. Cortesía
Octavio Paz, premio Nobel de Literatura mexicano. Cortesía

Dentro del ciclo “Portugal en México”, la mesa “Octavio Paz, lector de Fernando Pessoa”, reunió a tres grandes de la poesía: José Homero, Mario Bojórquez y Armando González, en una tertulia efectuada en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia.

Al principio, esta noche en ese espacio consagrado a las letras, se acordó hablar sobre la relación existente entre Octavio Paz y Fernando Pessoa. “El primer acercamiento a la obra poética de Pessoa en una lengua extranjera fue desde el francés, lengua en que lo leyó Octavio Paz por primera ocasión”, advirtió José Homero, poeta, editor y periodista.

Con el conocimiento que le otorga la experiencia, la academia y su condición de lector consumado, el poeta y ensayista mexicano Armando González Torres, abonó a la charla “La aproximación de Octavio Paz al ejército de escritores que fue Fernando Pessoa fue también un ejercicio de introspección”, moción que fue aprobada por la concurrencia.

Mario Bojórquez, editor y poeta, hizo gala de su sapiencia sobre el tema al sorprender a todos los ahí presentes cuando de memoria y en portugués, y luego en español, recordó en voz alta un poema de Fernando Pessoa sobre Lisboa. Por esas y otras razones, la de hoy fue una velada que ha quedado en los anales de la poesía del Xavier Villaurrutia.

El Nobel mexicano Octavio Paz fue, sin lugar a dudas, uno de los grandes conocedores de la obra del escritor portugués Fernando Pessoa y uno de sus mejores críticos desde la lengua española. En esta mesa, los contertulios conversaron acerca de las coincidencias y las divergencias entre esos dos magistrales poetas que han dejado su obra a la posteridad.

Entre líneas, se dejó ver que Fernando Pessoa (1888-1935) marcó la literatura europea al introducir el modernismo portugués, pero no fue sino hasta que falleció cuando su obra fue reconocida por el valor estético y literario que aportó a las letras. Octavio Paz, lo leyó, lo analizó, y lo pasó por su arista de crítico literario para traerlo al idioma español.