El director neoyorquino Oliver Stone confía en que su nueva película “Snowden”, estrenada mundialmente en Toronto, ayude a que el gobierno de Barack Obama perdone a Edward Snowden, quien reveló las labores de espionaje de Estados Unidos.
Stone, quien reitera que no es un “cineasta político”, llevó al cine una dramatización sobre las acciones de Snowden, quien reveló en 2013 a medios internacionales las labores de espionaje de la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), para después huir a Rusia, donde aún permanece.
Stone señaló que realizó nueve viajes a Moscú, Rusia, para hablar con el excontratista de la NSA, a quien convenció de intervenir en el final de la producción. “En realidad no hablé mucho con las autoridades rusas sino con su abogado y con Edward”, agregó.












