Lo más complicado para Omar Chaparro al interpretar papeles dramáticos no fue ir en contra de los haters que atacan todo lo que hace, sino callar sus propias inseguridades.
El actor, conocido principalmente por la comedia en filmes como La boda de Valentina y No manches, Frida, decidió en su momento buscar nuevos personajes y uno de ellos se verá en el drama Un viaje al corazón. En la cinta interpreta al trabajador de un aeropuerto en EU, quien es deportado a México al descubrirse que tiene una identidad falsa, con el problema de que su hija será sometida a un trasplante de corazón unos días después.
Al llegar a Tijuana, el hombre hace todo lo posible por regresar a ese país, pasando por varias situaciones que ponen en riesgo su vida. “Lo complicado fue callar mi propia voz, bajarle el volumen a todo el ruido mental de inseguridades, de paradigmas, que yo mismo tenía”, recuerda Chaparro. “Era el miedo a no poder llegar a un punto vulnerable y no conectar con mi alma, cuando lo que me decía es que no había límites, que jugara, que podía hacer drama y lo que quisiera”, subraya.
Un viaje al corazón es la ópera prima de Alonso Álvarez, realizador tamaulipeco. Durante el filme, el personaje de Chaparro está varias veces al límite de la desesperación, incluso teniendo que meterse a una maleta de viaje para intentar regresar a territorio estadounidense.
Mucho de lo que se ve en el filme, está inspirado en cosas que le pasaron al propio realizador Álvarez, como el caer en depresión, dormir en un auto y llegar a prisión. “La parte más difícil fue meterme en el personaje; parece que no, pero el cerebro no entiende la diferencia entre lo que imagina y lo que es real. Terminé la película y tuve que ir a terapia física”, narra Chaparro.
Entre los pocos papeles dramáticos que ha tenido Chaparro en su carrera se encuentran los de la serie Las viudas de los jueves, de Netflix, y el largometraje Color box, llegada directamente a Prime Video.
Un viaje al corazón, presentada durante el pasado Festival Internacional de Cine en Guadalajara es la primera película aceptada por el histrión sin haber leído el guion. Le bastó una reunión con el cineasta para quedar convencido de participar.











