“Once upon a field” juega con futbol

La muestra estará abierta hasta el 15 de agosto. Cortesía
La muestra estará abierta hasta el 15 de agosto. Cortesía

El aficionado, aquel que inyecta de emoción al futbol, es el protagonista de la exposición “Once upon a field”, de la galería Mariane Ibrahim, que se destaca en presentar arte de la diáspora africana de distintas latitudes.

La curaduría de la muestra, realizada por Marisol Rodríguez, busca recordar que el futbol surge del sencillo gusto de jugar a la pelota, por lo que la infancia y la imaginación también son conceptos relevantes en el recorrido. “Nos interesa la afición, las infancias y la imaginación, pero también ver al futbol como un espacio de lucha, rebelión y donde se juegan cosas más allá del juego en sí”, dijo Rodríguez.

La afición, diversa y apasionada, es representada por collages del artista Clotilde Jiménez (originario de Hawai, pero naturalizado mexicano), quien con papel amate y otros colores y texturas muestra el espíritu festivo. Las obras aquí exhibidas también son la imagen de la exposición “Arte y futbol: una misma emoción”.

El artista estadounidense Ian Michael plasma un recuerdo en su pintura ¡Mucho, mucho, mucho México!, en la que retrata con nostalgia la experiencia de escuchar las narraciones de partidos en una estación de radio mexicana XEX (730 AM).

Los creadores también dejaron salir su lado de aficionado y rinden homenaje a través de sus obras a sus ídolos pamboleros, como lo hace el pintor sudanés Salah Elmur —quien entre sus referentes está Diego Rivera— con una pintura de su jugador egipcio favorito, Abrahuma. Mientras que el artista francés Raphaël Barontini, quien ha colaborado con el equipo Paris Saint-German, creó una capa y un estandarte dignos de un rey como lo fue Garrincha, jugador brasileño apodado “La Alegría del Pueblo” y fue uno de los primeros futbolistas de piel negra en jugar en la selección de Brasil. Su rostro y sus orígenes fueron bordados en un collage textil en estas dos piezas.

La conformación de la exposición hace referencia a la alineación de equipos de este deporte al presentar obras de once artistas y un coach; en este caso, el cineasta malí Abderrahmane Sissako, porque el fragmento de su película Timbuktu, que se proyecta en la muestra, “es el corazón” de la curaduría. “Da el tono de lo que nos interesa mostrar”, comenta Marisol Rodríguez.

El video muestra a unos niños en Mali que juegan futbol de forma muy improvisada y apasiona, pero paran de golpe cuando talibanes se acercan al campo terroso a vigilar que no se viole la prohibición extremista musulmana de jugar futbol.