Opio en las nubes

Opio en las nubes

La juventud de hoy en día sigue encontrando en este libro de Rafael Chaparro Madiedo un reflejo de la desesperanza que viven. La rebeldía, como lo anticipó esta novela de culto, sigue siendo la puerta de escape ante un futuro incierto. La trama avanza, Rachel intenta armar lo que vio, mientras enfrenta su propia crisis personal y descubre que la vida de los demás no es tan perfecta como imaginaba.

¿De qué trata?

Opio en las nubes relata los pensamientos y aventuras de diferentes personajes alrededor de una ciudad ficticia de la cual nunca se menciona su nombre. A pesar de esto, Chaparro Madiedo en esta obra logra narrar su experiencia viviendo en Bogotá, con su música, trancones y peligros.

El sino trágico de esta generación es no obtener satisfacción en ninguna parte, y desgastarse hasta el cansancio por hallarla. Por tal motivo, los personajes tributan una fascinación por las experiencias extremas que los acerquen a la felicidad sensual buscada constantemente: la mujer que asesina a su amante en la plenitud sexual; la que solo hace el amor frente a un espejo; el hombre que se sumerge en la heroína y el alcohol hasta morir; el condenado a muerte que pide que lo electrocuten rápido; los muchachos que se encierran todo el día a observar revistas pornográficas… Como algunas canciones de rock, el frenesí se toma la mentalidad de los personajes que recorren el camino de la vida azarosa en busca de algo incierto.

La búsqueda termina por agotar su existencia: luego de tantas incursiones en situaciones extremas, esos seres novelescos terminan rotos, conscientes de la imposibilidad de hallar la felicidad y la satisfacción en la vida terrenal. En este sentido, asegura uno de los personajes de la novela, “la tristeza es como si siempre tuvieras hambre de todo”; y en efecto produce amargura tener la convicción de ser siempre como piedras rodantes, golpeando en cada arista de la vida con la sensación extrema de vacío.

Todos estos ires y venires de la juventud se narran en Opio en las nubes con un lenguaje que pareciera emerger de los estados alucinatorios, desde imágenes que en ocasiones son poéticas y violan toda lógica racional. El hecho mismo que Sven relate desde su propia muerte con mucha naturalidad, o que dos personajes observen un avión realizando bocetos de pinturas en el cielo, o que en ocasiones los seres observen extraños mundos que mezclan la realidad y la fantasía, es una evidencia de que la misma narración se apropia de los estados vividos en medio del consumo de las drogas y el alcohol.

La obra muestra entonces a personajes y narradores ingiriendo de metafórica y físicamente, el opio de las nubes, para huir de la tragedia de la existencia: duro destino, expresado con un afán experimental en la novela de Chaparro Madiedo y que construye un fresco de una de tantas generaciones rotas que nos circundan.