Orquesta en busca de más protección

"Federico Álvarez del Toro * CP. Como una ceiba recién nacida, la Orquesta Juvenil de Chiapas aún busca afianzarse en la tierra. Esta semilla de jóvenes músicos ha resistido carencias de toda naturaleza, y su permanencia debería considerarse una realidad. La Orquesta Juvenil es una planta que ya ha dado flores, pero aún es vulnerable.

En un mundo desprovisto de suenos, dominado por el mercado y la cultura desechable, esta orquesta representa un milagro y nadie se ha dado cuenta de las condiciones en que trabaja. Los muchachos no reciben ningún apoyo ni estímulo. Están cohesionados por el amor a la música y por su director Roberto Pena Quesada, que tenazmente la ha sostenido.

Al inicio de su creación ensayaban en un modesto salón de la escuela Belisario Domínguez. Hoy montan sus programas en una improvisada sala en el área de talleres del Centro Cultural ""Jaime Sabines"". Un espacio inadecuado: la acústica es pésima, el calor agobiante, la contaminación por ruido del exterior y de las clases adyacentes se cruza en el oído con las obras de ensayo. No tienen cubículos ni salones con instrumentos estacionarios como el piano y la marimba.

Aunque actualmente reciben un modesto monto que les asignan el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes y la Secretaría de Educación Pública para el pago de maestros, no es ni la tercera parte de lo que requiere cualquier agrupación musical para subsistir. Se está convirtiendo en una orquesta que es requerida para cubrir espacios oficiales o privados sin recibir nada a cambio. Esta sobreabundancia de actividades perjudica el desempeno pedagógico y la preparación técnica de los muchachos.

Sería importante que se creara un edificio disenado acústicamente para albergar a la agrupación, que podría convertirse en la primera orquesta sinfónica profesional del estado, cuya vida es de trascendente importancia para la educación y la sensibilidad ciudadana; además, se constituiría en una escuela de música por sí misma.

Para su consolidación, debería considerársele en el Plan Estatal de Desarrollo, con un decreto gubernamental que asegure su permanencia. Otra propuesta sería que se les otorgara como sede el teatro ""Emilio Rabasa"", que tiene muchos tiempos ociosos y se aprovecharía su rescate porque el recinto tiene grandes problemas de mantenimiento.

Así, se permitirá el florecimiento de proyectos como la Sinfónica Juvenil de Chiapas, que son en los que vale la pena invertir.

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