Óscar Eloy, el gran ausente

Esposa e hija de Óscar Eloy Soto. Cortesía
Esposa e hija de Óscar Eloy Soto. Cortesía

A Óscar Eloy Soto era común verlo en eventos culturales realizados en diversos espacios de la capital chiapaneca. Su pasión por la cultura lo llevó a estar en la mayoría de las actividades, ya sea como presentador o como reportero, ya que solía transmitir en vivo para llevarlas a más personas.

A Eloy le gustaba platicar sobre cualquier tema, era una persona con amplios conocimientos y conocedor de la escena cultural del estado de Chiapas. Parte de esas anécdotas se contaron el día viernes en la casa de la cultura Luis Alaminos Guerrero, en un homenaje organizado por el Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura.

El acto contó con la participación de Humberto Luna Quintanar, Rafael Molina Matuz, Lupita Zepeda y Socorro Trejo Sirvent. Asimismo, estuvo presente Nashi Soto, hija del homenajeado y quien tomó el micrófono para hablar del gran hombre que fue su padre.

Sostuvo que él fue uno de los pioneros en la cobertura de eventos culturales con sus transmisiones en vivo, mucho antes de que estas alcanzaran su auge en la pandemia. “Con su dispositivo móvil en mano y su tripié, se convirtió en un magistral cronista audiovisual, llevando a todo el mundo la magia y el encanto de la cultura. Sus videos en directo se convirtieron en un puente entre Tuxtla y aquellos que anhelaban sumergirse en la majestuosidad de nuestras tradiciones sin importar la distancia”, expresó Nashi Soto.

“Aunque fisicamente ya no está presente, su recuerdo perdura en cada rincón y en los recuerdos de cada persona que tuvo el honor de conocerlo. Su amor por la cultura resuena en cada actividad cultural, en cada danza que se entrelaza con la música y en cada exposición de pinturas que embellece nuestras calles. En cada esquina, el espíritu de mi padre sigue vigente, pues sus pasos siempre lo dirigieron hacia los eventos más destacados, hacia los escenarios donde las tradiciones ancestrales cobraban vida y hacia las muestras de arte que exaltan la creatividad local. Su pasión por nuestra cultura era contagiosa y su presencia en cada actividad se sentía como un faro de luz que llevaba a otros a valorarla”, agregó.

Óscar Eloy Soto falleció el 1 de mayo del 2020, conmocionando a la comunidad cultural de Chiapas.