El coreógrafo y bailarín Óscar Ruvalcaba Pérez explora en su obra más reciente, Héroes y leyendas, el mundo de la astrología y sus imágenes: el carnero, el toro, los gemelos, el centauro y los peces que trazan, por ejemplo, los símbolos de Aries, Tauro, Géminis, Sagitario y Piscis. Desde que era niño, cuenta Ruvalcaba, fue mesmerizado por estas imágenes y, al crecer, poco a poco entendió que había un sistema de conocimiento y predicción mediante el Zodiaco, un sistema intrincado con las estrellas y las nociones de microcosmos y macrocosmos —la vieja frase esotérica: como es arriba, es abajo— y una fascinación que muchos años después logró cristalizar en esta pieza.
“La obra sigue una línea narrativa que se fundamenta mucho en la cosmovisión de los griegos. Hoy tenemos a la ciencia y su manera de explicar el universo, a la religión y su forma, también, de ver el universo y al humanismo con su entendimiento del ser humano. Pero antiguamente la religión, la política y el poder estaban fundamentados de otra forma. Realmente el máximo poder era la religión, eran los que decidían y trazaban las líneas. En esta obra, lo primero que vemos es el inicio de la cosmovisión de los griegos con respecto del universo”, explica Ruvalcaba, en entrevista.
Puntos
La narrativa de la pieza que se presenta en el teatro Raúl Flores Canelo puede describirse en cuatro escenas: en la primera está la Madre Tierra pariendo a los dioses. En la segunda, las deidades entran en conflicto. Luego, el capítulo III muestra la soledad de la Madre Tierra. En el cierre quedan los arquetipos divinos en el presente.
“Me parece muy importante subrayar que el universo y el hombre están profundamente relacionados e interconectados. Una de las cuestiones que nos ha creado una enorme ansiedad en el mundo actual es la separación entre el universo y el ser humano. El hecho de que el universo solo puede conocerse a través de la ciencia no es algo sano porque hay muchos aspectos de la psique que la ciencia no satisface”, expone.












