Otorgan Premio Ciudad y Naturaleza

Es el cuarto año que ese galardón se entrega en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Cortesía
Es el cuarto año que ese galardón se entrega en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Cortesía

La escritora Claudia Cabrera Espinosa recibió el Premio Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco por su libro de cuentos La posibilidad de los mundos. Es el cuarto año que ese galardón se entrega en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), bautizado con el nombre de uno de más entrañables poetas mexicanos.

El premio, dotado con 10 mil dólares, es auspiciado por el Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara, cuyo director, Eduardo Santana, explicó por qué un museo de ciencias ambientales tiene un Premio de literatura: “Las tendencias en los museos de historia natural están definiendo al planeta: el cambio climático, la acidificación de los océanos, la gran pérdida de biodiversidad, el Antropoceno, que es la nueva época definida por el impacto de los seres humanos, con capas de concreto, plásticos y metales como aluminio y acero que hoy cubren gran parte de la Tierra, entre otros factores como el aumento de la población urbana.

“Ese es el contexto en el que nos planteamos abordar el problema desde las artes y las ciencias. Es en las ciudades donde aprendemos a ser tolerantes, pero al mismo tiempo el urbanista es el más ignorante de su dependencia de la naturaleza y del campo. Planteamos un museo cuyo objetivo sea comprender la ciudad e inspirar la conservación de la naturaleza que lo sustenta. La comprensión viene de la ciencia, pero la gente se inspira con poemas, con cuadros, con escultura, con música, con películas”.

La editora y traductora Claudia Cabrera Espinosa es candidata a doctora en Letras Españolas por la UNAM, autora de los libros infantiles El cuaderno de Ana y Una historia de aventis.

En los cuentos premiados, dice el acta del jurado, “hay atisbos de perturbaciones del mundo natural que destruyen o modifican especies, o bien que cambian las relaciones entre ellas y los seres humanos. Aunque se alude a problemas reales de nuestro tiempo, como la alteración de patrones climáticos y ecosistemas o el deterioro de los espacios urbanos, el tono de la colección sugiere que todavía es posible mejorar nuestra relación con el entorno”.