Maeve Kennedy Townsend McKean, de 40 años, y su hijo Gideon, de 8 años, nieta y bisnieto del exsenador y exfiscal general estadounidense Robert F. Kennedy, fueron dados por muertos por su familia, tras desaparecer cuando navegaban a bordo de una canoa en la bahía de Chesapeake, cerca de Washington.
Kathleen Kennedy Townsend, madre y abuela de los desaparecidos dio a conocer a través de un comunicado, que la operación “ya no era un rescate, y sí una recuperación de cuerpos”.
Los dos desaparecieron el jueves por la tarde en las aguas de la localidad de Shady Side, Maryland. En el momento de la desaparición soplaban vientos de hasta 56 km/h con olas de casi un metro. Madre e hijo se aventuraron en una canoa para intentar rescatar un balón con el que jugaban los niños de la familia, a la orilla del mar.
A la familia Kennedy la rodea una larga historia de tragedias: Joseph Kennedy, murió en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial. Kathleen Kennedy murió cuando se estrelló un avión en Francia en 1948.
John F. Kennedy fue asesinado en 1964 siendo presidente de los Estados Unidos, en Dallas, Texas. Robert F. Kennedy fue asesinado a balazos en 1968, la noche que celebraba su victoria en las primarias en California del Partido Demócrata.
David Kennedy, un hijo de Robert, murió por sobredosis en 1997. Michael, otro hijo de Robert, murió en un accidente de esquí. John Kennedy Jr., hijo del presidente asesinado, murió junto a su esposa y su cuñada en un accidente de avión en 1999.
En 2011, la esposa de Robert Kennedy Jr. se suicidó. El año pasado, una hija de Robert F. Kennedy, Saoirse Kennedy Hill, falleció a los 22 años víctima de una sobredosis.











