Otras mujeres| otros hombres

"Sara Regalado * CP. ""Siempre me he sentido y he vivido como mujer"", platica ""Tevea"", mientras adopta una posición cómoda pero femenina al platicar sobre su experiencia al enfrentar su identidad de género y convertirse en una transexual. ""No somos ni vestidas, ni locas. Vivimos la realidad tal y como la queremos vivir; no necesitamos tener el cuerpo escultural o una cara bonita, sólo nos sentimos mujeres"", asegura.

Hace unos días, organizaciones de transexuales de todo el mundo se manifestaron pidiendo la revisión del DSM-V (V manual estadístico y diagnostico de enfermedades mentales de la Asociación Psiquiátrica Norteaméricana), para que el transexualismo dejara de ser considerado una patología. Numerosas personalidades del mundo político y científico habían firmado un artículo aparecido en prensa para pedir a la OMS ""el no considerar a los transexuales como afectados por un trastorno mental"".

Una persona transexual es la que tiene un conflicto entre su anatomía sexual y su sexo psicológico y social. Así, una mujer transexual puede nacer con una anatomía masculina y un hombre transexual puede nacer con una anatomía femenina y se les designa por el sexo con el que ellos se sienten psicológicamente identificados, no por el sexo con el que anatómicamente han nacido.

En Chiapas, como en muchos otros lugares del mundo, las personas transexuales se enfrentan no sólo a la discriminación por tener orientaciones sexuales diferentes de la heterosexualidad, sino que, además, aunque ya hayan llevado a cabo su transformación anatómica y psicológicamente se sientan del sexo opuesto al que nacieron, tanto social como legalmente se les sigue designando por su identidad de nacimiento.

Un transexual, en todas sus identificaciones -credencial de elector, licencia de conducir, visa, carnet del seguro, etcétera-; será identificado por su nombre de nacimiento, pues legalmente no tienen ningún amparo para cambiar su identidad. De igual manera, si visitan una clínica o un hospital -además de que la falta de capacitación del personal provoca un rechazo automático hacia los transexuales-, la manera en que se referirán a ellos y los tratamientos que recibirán serán acordes con su identidad de nacimiento, no a la que han adoptado.

Y así, se podrían seguir enumerando interminables ejemplos en que las y los transexuales, aun habiendo enfrentado su verdadera identidad, siguen siendo dañados social, física y psicológicamente.

""Socialmente, la gente se sigue burlando y sigue discriminando. En las instancias gubernamentales, por mucha capacitación que reciban, nos siguen acosando; los policías simplemente por ver a una transexual en la calle quieren levantarla"", demanda la propia ""Tevea"".

Por su parte, el médico, Jorge Alberto Toledo, presidente de la Comisión Estatal de Diversidad Sexual, comenta: ""En Chiapas todos tenemos ciertas deficiencias a nivel salud, pero, enfocándonos en la gente transexual, es aún más precario, porque no hay un lugar específico donde se les dé la atención y, muchas veces, cuando eres 'trans', es muy complicado llegar a que te atienda alguien que te va a ver mal, que no va a entender tu identidad o que te va observar de manera morbosa. Ya no te da confianza. En lo laboral, se les limita a ciertas áreas que la gente ve como normales para este sector, lo cual no es correcto porque tienen la misma capacidad que un arquitecto, ingeniero, maestro o artista"".

El proceso de cambio de una persona heterosexual comprende varias etapas que comenzarán con cambios hormonales y terapias psicológicas. Después de varios años de estos dos tratamientos y habiendo sido valorados médicamente, se procede a la cirugía de reasignación de sexo. Sin embargo, la reasignación de sexo no es sólo cambiar los genitales. Se trata de construir una entidad social a través del aprendizaje de las conductas de rol que corresponden al otro sexo.

En este sentido, el llamado trastorno, con síntomas como depresión, autolaseración o aislamiento, deviene no por el hecho de que la persona se sienta con una identidad diferente a la que nació, sino por los estigmas sociales que lo van lacerando. Por esta situación y porque en la mayoría de los transexuales el rechazo del propio sexo despierta en la infancia, la comunidad científica reclama la necesidad de diagnóstico y tratamiento tempranos, una labor que ya se está desarrollando en el Hospital de Niños de Boston de EU, pionero en la asistencia integral a menores transexuales.

Sin embargo, en México, y específicamente, en Chiapas, se está muy lejos de eso, aunque diversas organizaciones como Colectivo Red Abierta, Cifam, Mano Amiga en la Lucha contra el Sida A. C. y la Comisión Estatal de Diversidad Sexual se han dedicado a implementar programas de educación, tomando en cuenta toda la diversidad sexual existente. Es claro que, independientemente del reconocimiento de las personas transexuales, como bisexuales u homosexuales, hace falta trabajar con el grueso de la sociedad que aún vive con estigmas y estereotipos con respecto a las diferentes orientaciones sexuales. Concretamente, hace falta educación y sensibilización.

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