Aunque Pablo Montero y Carolina Van Wielink Alegría aparecen ante los medios de comunicación aparentando que se llevan bien y no se están separando, nos enteramos de que no es así, y ahora que está por anularse su vínculo matrimonial, no se hablan.
El 28 de abril firmaron un convenio en donde se estipula que Carolina se quedará con la casa conyugal y él le dará una pensión mensual de 40 mil pesos, un seguro de gastos médicos para ella y sus dos hijas, y las visitas de Pablo a las menores serán supervisadas por una nana.












