Tardó cinco año en terminarla y el premio ahí está. Selva trágica, cinta de Yulene Olaizola, es una de las películas mexicanas con más presencia internacional este año, al sumarse a la selección al Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en septiembre.

Antes de pisar tierras españolas, la cinta competirá en el certamen de Venecia, considerado uno de los tres más importantes del orbe junto con Berlín y Cannes, y está confirmado en el de Nueva York.

De acuerdo con la sinopsis oficial, la historia está ambientada en los años 20, durante la explotación de chicle o goma de mascar en la región fronteriza México-Belice, donde los jornaleros se internaban por ocho meses.

La vida de ellos se ve trastocada tras la llegada de una chica y los embates de la naturaleza, que toma revancha para proteger sus propiedades. “Me ha sorprendido la respuesta de los festivales, siento que la película está tocando fibras importantes y se les queda algo muy presente”, considera Olaizola.

El nombre de la realizadora se dio a conocer hace doce años, cuando precisamente en San Sebastián, donde ahora participará en la sección Horizontes Latinos, presentó el documental Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo.

Desde entonces ha dirigido Fogo, Paraísos artificiales y Epitafio, esta última junto con Rubén Imaz, estrenada en 2015.

En San Sebastián 2020 se encuentra al lado de producciones como la mexicana Sin señas particulares y la mexicana-argentina El prófugo. “Estar en un competencia, en un festival, no es para sentir validez, pero si le pone un poquito de interés al público”, comenta.

Selva trágica cuenta con la actuación, entre otros, de Gabino Rodríguez (La niña en la piedra) y Eligio Meléndez (Sueño en otro idioma). La egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica asistirá a Venecia, primer festival presencial durante la pandemia (del 2 al 12 de septiembre), pero no a San Sebastián (del 18 al 26 de septiembre), por las directrices que privan ahora en Europa.

“Sí vamos a poder ir a Venecia, si todo sale como va avanzando ahora, pero por esta situación (por el covid-19) la gente que llega fuera de la Unión Europea es solo por unas horas y con un propósito específico, no está abierto al turismo, así que no podría quedarme”, explica.