Pañuelo Rojo, una expedición en el olvido

Pañuelo Rojo, una expedición en el olvido

La heroica misión del grupo de exploradores Pañuelo Rojo ha pasado desapercibida para autoridades e instituciones culturales del estado, pero no para cronistas e historiadores que recuerdan la hazaña realizada por ocho valientes chiapanecos.

Uno de ellos es el cronista Jorge Sánchez Flores, quien por medio de su cuenta personal de Facebook compartió: “Un día como hoy (31 de marzo) pero de 1960, en Cahuaré, municipio de Chiapa de Corzo, ocho valientes jóvenes se embarcaron, emprendiendo la más osada odisea jamás vivida en Chiapas, hasta ese entonces, como es la conquista del majestuoso Cañón del Sumidero”.

Añadió que dicha travesía “nunca antes había sido lograda”, y que “en varias ocasiones lo intentaron extranjeros y nacionales, pero ellos (los del Pañuelo Rojo), sin estímulos y con un pobre equipo, pero con un gran corazón guerrero, lo lograron”.

La aventura del grupo Pañuelo Rojo comenzó en la isla de Cahuaré, el 31 de marzo de 1960. Ocho jóvenes emprendieron la conquista de la infranqueable maravilla natural por medio de dos balsas: “la amarilla” y “la pinta”. La misión era llegar hasta el paraje La Ceiba de Chicoasén.

El grupo estaba conformado por Jorge Narváez Domínguez, Maximiliano Hernández Castillejos, Martín Pérez Chamé —quienes eran el primero, segundo y tercer jefe respectivamente—, Eneas Cano Zebadúa, Salvador Hernández Castillejos, Ramón Alvarado Zapata, Nabor Vazquez Juárez y Rodulfo Castillejos Sánchez.

Los siguientes días, los aventureros se adentraron en las entrañas de un cañón que resguarda entre sus paredes y profundidades feroces cocodrilos, rápidos y corrientes de agua, así como paisajes nunca vistos hasta entonces.

Nada detuvo a estos intrépidos exploradores, quienes lograron recorrer aproximadamente 25 kilómetros en las dos embarcaciones, hasta que el día 8 de abril de 1960 concretaron la hazaña, por lo que fueron felicitados por el entonces gobernador del estado de Chiapas, Samuel León Brindis.