Paola Rojas por primera vez habló sin tapujos lo que fue soportar la presión social a la que fue sometida luego de que se dio a conocer el video sexual de su expareja Luis Roberto Alves, “Zague”.
La periodista fue invitada al programa La última y nos vamos, en donde Yordi Rosado es el conductor, ahí Rojas habló sin tapujos de lo que vivió después de que se “filtrara” una grabación en donde el exfutbolista mostraba sus partes íntimas.
Ahí, la conductora de Al aire aseguró que no había querido decir nada porque todavía le duele, pero que la primera reacción fue proteger a sus hijos sin importarle lo que a ella le pasaría y que por tal motivo tomó la decisión de no hablar nunca en público de nadie que no fuera importante para la formación y vida de ellos.
“Hay episodios que no es buena idea que mencione públicamente, al menos por ahora porque todo lo que diga ellos lo pueden ver y yo se los quiero poder explicar conforme vayan teniendo edad. Hoy tiene 8 años, habrán cosas que ellos podrán ir entendiendo”, señaló.
Al seguir hablando de esto, Paola Rojas reconoció que sobrellevar este problema públicamente ha sido brutal y se quebró en llanto al recordar que muchos sujetos, con lo que estaba pasando, se dieron el derecho de entrar a su privacidad.
“Cuando tenemos una profesión como esta, sabemos que de alguna manera renunciamos a la privacidad, pero una cosa es traspasar el límite de la privacidad y otra muy distinta es traspasar el límite de la intimidad. Y con eso que pasó muchos sintieron que se valía llegar hasta mi intimidad, porque de alguna manera, sí se abrió esa puerta. Es como si se hubiera abierto la puerta de mi recámara. Y muchos se metieron y me escribieron unas cosas, o sea tanta, tanta obscenidad.
“Ni siquiera pude detenerme para atenderme a mí, porque había tantas cosas por resolver y muchas personas por proteger y contener, entonces me quedé hasta atrás de la lista y no me di cuenta, en serio, no dimensioné todo el daño que me estaban haciendo todos esos mensajes obscenos y tan fuertes”, aseguró.
Al verla llorar, Rosado trató de calmar las cosa al hablar sobre la importancia y el daño que hacen las personas que usan las redes sociales para entrometerse en la vida de los demás sin importarles nada, por eso enfatizó que al conocer la fuerza emocional que tiene la columnista de El Universal muy bien cimentada y muy congruente, pero que muchos en su situación ya se hubieran hasta quitado la vida.
Rojas reveló que al no poder atender esa parte y no llorar en su momento no le fue extraño lo que le sucedió después, ya que enfermó, no de gravedad, pero tuvo que ser operada dos veces y terminó en un oncólogo por su útero.
“Me conmueve lo que hizo mi cuerpo, todo lo que ocurrió. Estoy bien y tengo que mantenerme en observación, la verdad es que sí me conmueve porque es una forma de manifestarse, pero que tuvo solución, lo detecté a tiempo y lo resolví a tiempo”, aseguró.












