Después de un tortuoso rodaje que los tuvo durante nueve meses filmando “The Revenant” en las gélidas montañas canadienses, ahora el director Alejandro G. Iñárritu y su actor Leonardo DiCaprio viven una auténtica luna de miel.
Ambos se deshicieron en elogios mutuos hacia su trabajo, talento, disciplina y rigor, en una conferencia de prensa de poco más de 30 minutos que tuvo una masiva audiencia de cerca de 600 personas, que reunió a representantes de medios de comunicación de todo el continente y también a fans de ambos personajes.
El ojiverde, quien buscará un Óscar como mejor actor tras cuatro postulaciones en la misma categoría, agradeció formar parte de la terna, aunque afirmó que él hace cine por muchas razones, menos para ganar premios.
“Los reconocimientos no son la intención por la que haces películas. Para mí es fantástico ser reconocido por tus colegas, porque todos los departamentos trabajaron muy duro, y (la nominación) se siente increíble. Pero nosotros trabajamos porque queremos crear una pieza de arte única”, comentó en la reunión.












