"Sara Regalado * CP. Ha quedado constado; en la Plaza de Armas del municipio de Chiapa de Corzo ya descansa la placa conmemorativa en donde se anuncia la declaratoria del parachico y de la Fiesta Grande como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, decretada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
En la ceremonia inaugural de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo se realizó esta declaratoria oficial, en la que la representante de la Unesco en México, Katherine Grigsby, destacó, en presencia de cientos de chiapanecas y parachicos, y teniendo como marco la Fuente Mudéjar, que dicho organismo de la ONU tomó en cuenta aspectos como el reforzamiento de una herencia compartida, de identidad colectiva y la reconstrucción de lazos sociales en esta fiesta, para declararla patrimonio del mundo.
""Ante todo, la fiesta conlleva la posibilidad del desarrollo social, de la consolidación de una cultura de paz, y a estos valores hoy se suma la proyección nacional e internacional del estado de Chiapas y de su sociedad, incrementándose a la vez el rico potencial turístico que debe ser desarrollado con criterios de sostenibilidad"", precisó.
La fiesta, que dura casi tres semanas, recoge siglos de historia y tradiciones, destacando las técnicas artesanales de la madera y el textil, a lo que se suman la gastronomía y la música, abrazándose en un espectáculo público de amplia participación, señaló la representante de la Unesco, quien también expresó su beneplácito por trabajar con un estado como Chiapas.
Al respecto, Katherine Grigsby, apuntó: ""Me siento muy satisfecha de encontrarme nuevamente en esta tierra rica en valores patrimoniales, viva en la continuidad de sus ancestrales tradiciones"". Cabe señalar que, para obtener esta declaratoria, dicha propuesta fue estudiada y analizada por la Unesco durante un largo periodo, para determinar si era meritoria de obtener el grado de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Katherine Grigsby sostuvo que entre los temas centrales de la Unesco se encuentran el de la salvaguardia y la promoción del patrimonio inmaterial, y su importancia no estriba exclusivamente en la manifestación cultural en sí, sino en la salvaguarda del acervo desde el conocimiento, prácticas y valores colectivos que se transmiten de generación en generación.
""Es importante destacar que el valor social y económico de esta transmisión de conocimientos es inconmensurable; ello significa el reforzamiento de una herencia compartida, el reforzamiento de la entidad colectiva, la autoestima, la permanente reconstrucción de los lazos sociales, el compromiso por la colaboración, así como por la oportunidad de establecer acuerdos y prácticas de tolerancia"", reseñó.
Asimismo, expresó: ""Quisiera señalar algo que muchas veces no se toma en cuenta en las acciones de salvaguarda, y son los espacios en donde estas manifestaciones se desarrollan, ya sean naturales o construidos"".
Por su parte, y a manera de homenaje a los parachicos y su festejo, el gobernador Juan Sabines Guerrero atestiguó esta declaratoria con la vestimenta tradicional del parachico, acompañado de su esposa, Isabel Aguilera de Sabines, quien hizo lo propio luciendo el traje de chiapaneca. El mandatario recordó que fue hace tres años que se hicieron tres propuestas a la Unesco para ocupar dicho sitio: el Arco del Tiempo, la ciudad de San Cristóbal de Las Casas y esta fiesta que fue la elegida.
El ejecutivo estatal pidió a los chiapanecos trabajar para preservar este tesoro que es de la humanidad. ""Que esto se atesore, por el pueblo de Chiapa de Corzo; esto no es un día, una declaración y ya, se declara formalmente para siempre que éste es un Patrimonio de la Humanidad. Sepámoslo aprovechar y hagámoslo cada vez más tangible para nuestro pueblo. Lo apreciemos y lo valoremos"", destacó.
Cobijados bajo el antiguo templo de San Sebastián Mártir en la Heroica Chiapa de Corzo, cientos de parachicos y chiapanecas cantaron y danzaron al unísono en esta fiesta que se ha convertido en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Patriarca de una tradición
El patrón de los parachicos, Rubisel Gómez Nigenda, expresó su alegría por mostrarle al mundo un nuevo rostro. ""Estamos contribuyendo para mostrarle al mundo una cara diferente de nuestro país, porque estamos escribiendo nuestra historia con nuestra música, con nuestra danza, con nuestra Fiesta Grande, que es grande por su esencia fundamental, que es grande también porque el pueblo entero de Chiapas participa con ella, con sus sonrisas, con sus alegrías, con sus plegarias, con sus anhelos"", expresó.
Pero, sobre todo, declaró Gómez Nigenda, se trata de un festejo que demuestra que hombres y mujeres pueden dejar sus diferencias de lado. ""Hoy, mi pueblo y yo estamos aquí para mostrar al mundo que debajo de estos hermosos trajes que se funden en miles de colores hay mujeres y hombres que no distinguen condición social o económica, ni raza, credo o color de la piel. Que somos mujeres y hombres que festejamos al unísono el esplendor de la vida"", indicó.
En esa noche enmarcada por fuegos pirotécnicos, los parachicos propusieron la creación del Museo de los Parachicos y las Chiapanecas, petición que tuvo eco en el gobernador Juan Sabines. ""A partir de ahora, asumamos ese júbilo, esa alegría, con esa responsabilidad de no ser sólo una fiesta de enero, sino de ser un Patrimonio de la Humanidad, de celebrar año con año la permanencia con un museo. Estoy puesto para poner manos a la obra y hacer el museo de las chiapanecas y de los parachicos, patrimonio mundial"", subrayó el mandatario chiapaneco.
La figura del parachico
Como dijera el arqueólogo Carlos Navarrete en el Primer Congreso Internacional Chiapaneca: ""Todo el mundo habla de los parachicos, pero poco se sabe de ellos"". Lo primero que la gente oriunda comienza a contar cuando alguien se muestra interesado en saber sobre estos personajes es la historia de María de Angulo, una mujer recordada como justiciera y benevolente con los habitantes de Chiapa de Corzo en tiempos de la Conquista.
Se menciona que, años después de que esta mujer española radicada en Guatemala salvara al pueblo chiapaneca de una tremenda sequía regalando agua y comida a toda la comunidad, ella regresó con su hijo enfermo, al que nadie había podido curar. Ahora se sabe que era una especie de epilepsia la que padecía el menor, y fue con una danza que los originarios de esa tierra cálida le brindaron con la que por fin pudo sanar el niño. Por eso es que se llaman parachicos, porque bailaron ""para el chico"".
Ésa es una bella anécdota para el turista que quiere venir a saber un poco de la cultura chiapaneca. Sin embargo, los especialistas y estudiosos de la gente que ha habitado Chiapa de Corzo comparten información que rebasa una simple danza sanadora. Aunque con la labor evangelizadora de los frailes dominicos que llegaron a esta región se ha llegado a creer que los parachicos veneran a los santos, lo cierto es que la cultura de los chiapa, cuyo nombre original es manqueme, dedicaba estas fiestas al padre Sol.
Según explica el estudioso Heber Matus, a estas festividades se les conocía como ""Niluyarilo"", que significa ""nuestra alegría"". A decir de Matus: ""Nuestra alegría es el padre Sol. Esta danza y esta fiesta son para el padre Sol. Encontramos que desde el 6 hasta el 28 de este mes (enero), el sol se encuentra cerca de la Tierra, que es lo que aprovechan los manqueme para rendirle culto"".
De ahí que la danza de lo que ahora llamamos parachico no fuera en un principio ""para el chico"", sino para el Sol; por lo que, entre otras cuestiones, faltaría descifrar sobre esta tradición cuál era la vestimenta original para esta danza, pues actualmente se utilizan botas negras, chin, pantalones negros con barbilla, zarape de Saltillo, guantes, los chinchines que hacen sonar durante la procesión o la danza, la máscara que satiriza a la raza europea y la tradicional montera.
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