Fabián Rivera * CP. El programa Paralibros, estrategia de promoción de lectura entre la ciudadanía y que fue promovida a nivel nacional por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), y en el estado por el Coneculta-Chiapas, es un proyecto que posee múltiples contrastes, y cuyo único resultado en nuestro estado es la confusión y el aumento de la falta de confianza hacia las autoridades a quienes compete mantener a flote este programa.
A lo largo de varios meses, desde su anuncio con bombo y platillo por la anterior administración del Coneculta-Chiapas, los Paralibros, instalados en diversos puntos de la ciudad, no son más que una estructura hueca, en la que más de un fatigado ciudadano decide reposar a sus anchas, a pesar de la incomodidad del asiento.
En cada instalación, sobre todo las que están al aire libre, se nota la huella de una ciudadanía que nada sabe sobre el uso de los Paralibros.
Planteados como un punto, un referente para la promoción de la lectura, los Paralibros instalados en la capital pasaron a la historia sin pena ni gloria, y ahora, tal vez para fortuna suya (dado que se les puede dar un mejor empleo en otra parte), comienzan a ser removidos, como en el caso de la estructura que se encontraba, hasta hace unas semanas, ubicada sobre uno de los costados del Parque de la Marimba, justo frente al Museo que honra al instrumento más popular de Chiapas.
De pronto, aquel reluciente Paralibros que reunió a funcionarios y a la propia titular del Coneculta, en lo que fue más una prueba modelo que una realidad que se llevara a cabo (con sillas, colchonetas y demás parafernalias que invitaban a los posibles lectores a una improvisada sala de lectura en la banqueta), desapareció de un día para otro, sin previo aviso.
Entonces, el Paralibros de la Marimba es el eslabón perdido en esta gran cadena de indiferencia que resulta ser la cultura. Y la búsqueda nos llevó a encontrar una realidad que contrasta; porque sí, estimados lectores, hubo alguien entre el casi millón de habitantes que tiene la ciudad que se atrevió a hacer del Paralibros un punto de referencia cultural en medio del caos urbano.
Mañana, la siguiente entrega de este reportaje.











