Paris Jackson, hija de Michael Jackson, recordó cómo fue el primer encuentro que sostuvo con su madre, Debbie Rowe, cuando tenía 15 años. La cantante y actriz habló sobre aquella experiencia y la relación que ambas han construido con el paso del tiempo.
Paris, de 28 años, es uno de los tres hijos de Michael Jackson. Su hermano mayor, Prince Jackson, tiene 29 años y es el otro hijo que el llamado Rey del Pop tuvo con Rowe. El menor, Bigi Jackson, de 24 años, antes conocido como “Blanket”, nació mediante gestación subrogada.
Michael Jackson y Debbie Rowe se casaron en 1996, después de conocerse cuando ella trabajaba como asistente en la consulta dermatológica del cantante. Rowe dio a luz a Prince en 1997 y a Paris en 1998. La pareja se divorció en 2000 y ella cedió la custodia de sus hijos al intérprete. Después de la separación, Rowe se estableció en Palmdale, California, donde se dedicó a la cría de caballos y mantuvo una vida alejada de los reflectores, de acuerdo con información citada anteriormente por People.
Fue hasta que Paris era preadolescente cuando comenzó a preguntar por su madre. La actriz explicó que alrededor de los 10 u 11 años quiso saber quién era y, en ese momento, consideró suficiente conocer su nombre.
“¿Sabes?, recuerdo que al final pregunté al respecto cuando tenía unos 10 u 11 años, y las respuestas que obtuve me parecieron suficientes. Simplemente pregunté ‘¿cómo se llama?’. Me dijeron su nombre y pensé ‘vale, genial’”, relató Paris en Call her daddy.
La situación cambió algunos años después. Cuando tenía alrededor de 15 años, Paris y Rowe retomaron el contacto y comenzaron a acercarse de manera gradual hacia el final de su adolescencia.
Cruzaron miradas
Paris describió aquel primer encuentro con su madre como un momento tranquilo y sin demasiada tensión. “Recuerdo que bajé las escaleras y la encontré en la sala con mi abuela. Entré y le dije ‘hola, mamá’, y ella me respondió ‘hola’. Me senté. Charlamos un momento. Luego salimos a pasar el día juntas”, contó.
Con el paso de los años, Paris ha reflexionado sobre la manera en que se relaciona con su madre y considera que una de las claves ha sido no establecer expectativas sobre los vínculos. “Creo que lo realmente genial de mi proceso, en general, en todo, es aprender cómo las expectativas nos perjudican, y si entro en una relación con expectativas, probablemente termine decepcionada, frustrada, irritada o con resentimiento, ¿sabes?”, explicó.
La hija de Michael Jackson considera que acercarse a una persona sin esperar cómo debe desarrollarse la relación permite que el vínculo evolucione de manera natural.












