Patricia Highsmith

"No soy muy popular en Estados Unidos, lo sé, y me da igual. Escribo para divertirme, afirmó Patricia Highsmith (1921-1995) en entrevista.

La estadounidense Patricia Highsmith fue novelista de historias cortas de suspenso psicológico, a menudo macabras, satíricas o con toques de humor negro. Su primera novela, ""Extraños en el tren"", fue adaptada al cine por Alfred Hitchcock. Además de su serie sobre el antihéroe Tom Ripley, quien se convirtió en el personaje más perdurable de Highsmith, el cual podía ser un sádico y un esposo comprensivo.

La escritora texana que ganó el Gran Premio de Francia de Literatura Policiaca y a quien la British Crime Writers Association concedió una Daga de Plata y también recibió el premio Gran Maestro por la Academia Sueca, pasó la mayor parte de su vida sola. ""La gente se olvida de que ella era una persona muy conservadora"", dice el dramaturgo estadounidense Phyllis Nagy; ""ella no era bohemia como Jane Bowles, aunque poseía algunos puntos de vista muy extraños y contradictorios"". El editor Otto Penzler, por otra parte, la describió como la persona más amorosa y digna de ser amada que había conocido. En 2010, la escritora y dramaturga Joan Schenkar, quien es quizá la mejor autora de teatro norteamericano contemporáneo, publicó un texto sobre la vida de esta maestra del género negro, con el título ""Patricia Highsmith: Biografía definitiva"". Schenkar ocupó ocho años de investigación para hacer el libro, en los cuales pudo acceder a los archivos de la escritora, a sus notas y apuntes autobiográficos, además realizar entrevistas.

Patricia Highsmith estaba convencida, escribe Schenkar, de que había fuerzas oscuras en su ""sangre"" que dirigían su vida, y fuerzas aún más oscuras en su subconsciente que daban forma a su arte. Además, intentaba controlar esas fuerzas haciendo listas, elaborando esquemas y contando compulsivamente en novelas, diarios y cuadernos. De esta forma, según la autora de la biografía, conseguía vivir a diario las dos clases de ""verdad"" de Virginia Wolf.

Schenkar ha seguido -según cuenta en la introducción- el modelo propuesto por Virginia Wolf, que decía en sus cuadernos (citado por Hermione Lee en la biografía de la Woolf por Vintage Books) que la biografía es un ""arte bastardo"" y que la mejor forma de escribir una vida sería ""separar las dos clases de verdades"": la ""cáscara"" (los hechos) y el ""átomo"" (a vida interior del sujeto).

Schenkar, al usar el modelo de la feminista Virginia Woolf para mostrar la historia de Highsmith, nos invita a releer ""Pequeños cuentos misóginos"". Son 17 cuentos o viñetas políticamente incorrectas que describen arquetipos misóginos de mujeres. En éstos la protagonista siempre es un estereotipo de la mujer odiosa y odiable (la ñoña, la perfeccionista, la perfecta señorita, la víctima, la prostituta autorizada o esposa, etcétera) que es incapaz de salir del rol que le ha sido asignado. La mayoría de estos cuentos acaban con la muerte de la protagonista; también en la mayoría de las veces es asesinada por un hombre, que por lo general es el mismo creador del estereotipo de la mujer que ha asesinado, porque a la larga el hombre se cansa de su creación. Son sátiras implacables, inteligentes, divertidísimas, escritas por Highsmith.

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