Patrimonio de Coyoacán, en riesgo por mal uso

Patrimonio de Coyoacán, en riesgo por mal uso

Las colonias Santa Catarina, Villa Coyoacán, Barrio de Coyoacán y una parte de Del Carmen, en Coyoacán conforman la Zona de Monumentos Históricos, declaratoria federal instaurada el 19 de diciembre de 1990.

Hoy, esa área enfrenta problemas por la proliferación de bares, antros y restaurantes que han desplazado a comercios de barrio y que han provocado que los colonos se muden. Además, la administración del alcalde Manuel Negrete ha autorizado nuevos comercios, acusan integrantes de la Asociación de Vecinos de Villa Coyoacán.

Coyoacán es un espacio relevante que han habitado ilustres mexicanos como José Gorostiza, Diego Rivera, Manuel Toussaint, Frida Kahlo y Rufino Tamayo. Además, en 1934 fue declarada como Zona Típica y Pintoresca del Distrito Federal.

La declaratoria estipula que la Zona de Monumentos Históricos se extiende 1.64 kilómetros cuadrados, que abarcan 86 manzanas en donde se encuentran 50 edificios con valor histórico que fueron construidos entre los siglos XVI y XIX, como el inmueble conocido como Casa de Hernán Cortés, donde se instaló el primer ayuntamiento de la ciudad y actual sede de la alcaldía.

Las construcciones que se realicen en la Zona de Monumentos Históricos de Coyoacán, estipula la declaratoria, “se sujetarán a las condiciones establecidas en las disposiciones legales aplicables y, en todo caso, cualquier obra de construcción, restauración o conservación (...) deberá realizarse con autorización previa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)”.

Sin embargo, tanto las autoridades locales como algunos particulares han realizado cambios sin previa autorización del INAH. “Manuel Negrete es un alcalde cuya prioridad es el futbol. Desde que llegó (2018) se ha caracterizado por su falta de conocimientos sobre monumentos históricos”, dice Leticia Perdiz, de la Asociación de Vecinos de Villa Coyoacán y quien enumera casos en los que Negrete ha faltado a las normativas del INAH: cambió la fachada de la Casa de Hernán Cortés, ha colocado templetes en el Jardín Hidalgo y comenzó a cambiar las banquetas de la calle Francisco Ortega esquina con Caballocalco.

Manuel Villarruel, director de Licencias e Inspecciones del INAH, reconoce que no hubo coordinación entre el Instituto y la alcaldía. “Hemos trabajado de manera más cercana en fechas más recientes. Hemos trabajado en varias mesas, hubo situaciones en las que por desconocimiento se pretendieron hacer algunas obras, pero el Instituto se acercó a la alcaldía y se normaron los criterios”, dijo Villarruel.

Una vieja historia

Leticia Perdiz, habitante de Coyoacán, señala que la presencia de comercios no es reciente, pero reconoce la labor del exdelegado Heberto Castillo. “Castillo hizo un rescate integral del centro histórico de Coyoacán, reubicó a los vendedores que estaban en los jardines Centenario e Hidalgo. Esas acciones continuaron con el delegado Raúl Flores; sin embargo, con Mauricio Toledo empezaron a proliferar los ambulantes”, asevera.

Valentín Maldonado fue el sucesor de Toledo, pero, agrega Perdiz, “se desbordaron las violaciones de uso de suelo, específicamente en bares, antros y cervecerías”. Asimismo, expresa su descontento con la administración de Negrete, pues enfatiza que con él continúan las violaciones de uso de suelo y han abierto más establecimientos.