En el marco del Festival Fotoseptiembre de Estados Unidos, la fotógrafa Paulina Lavista presenta su más reciente recopilación de fotografías, en colaboración con la extensión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en San Antonio, Texas. Lavista expone “Instantes del teatro de la vida; personajes de la cultura en México”, una muestra fotográfica que fue inaugurada el jueves y en la que da cuenta de la vida cultural de México.
La muestra se conforma por diez retratos y 15 instantáneas; entre los personajes que están en la exposición se pueden apreciar retratos de Juan Rulfo, Octavio Paz, Elena Poniatowska, Jorge Ibargüengoitia, Salvador Elizondo, Jorge Luis Borges, Alejandro Rossi, Francisco Toledo, Julieta Campos, Carlos Fuentes y María Félix.
Las instantáneas, a palabras de Lavista, se componen de lo que ella nombra “el teatro de la vida”, en donde se establece un discurso que aborda el recorrido de la vida misma con fotografías que dan cuenta de diferentes momentos del pasado que muestran conceptos como la infancia, la maternidad y la juventud, mismos que fueron capturados con una cámara instantánea en diferentes calles y lugares de México y otros países como Guatemala e Italia.
La exposición también muestra fotografías surrealistas que reflejan la creatividad de Lavista al retratar la vida cotidiana. “Establezco un discurso al imaginar que se abre el telón del teatro de la vida con una foto de un telón que se eleva para luego mostrar imágenes de la maternidad, la infancia, la juventud, los niños y los hombres, es un discurso del teatro de la vida que me ha tocado retratar”, comentó.
Las fotografías de la muestra fueron digitalizadas y montadas en cuadros sin vidrio, lo que permite una mejor apreciación de la composición de la obra. La artista también celebra la importancia de montar esta muestra en colaboración con la UNAM.
Sobre el retrato de Rulfo en la exhibición, Lavista comentó la historia que hay detrás: “Rulfo era asesor en el Centro Mexicano de Escritores al lado de mi esposo, Salvador Elizondo, además, por vínculos familiares, conocí a Juan Rulfo desde niña; los miércoles, Rulfo venía a mi casa con Salvador a tomar café, Juan ya había dejado el alcohol y uno de esos días le pedí un retrato, justo cuando él trabajaba en el Instituto Indigenista”.











