Pedro Trueba en Nueva Zelanda

La búsqueda y la innovación, “salirte constantemente de la zona de confort”, es la misión del artista visual. “No quiero en cinco o diez años pensar y hacer lo mismo”, afirma tajante el pintor y escultor mexicano Pedro Trueba.

“Lo que más me gusta en la vida es pintar. Pero nunca creo que ya encontré mi estilo, mi mirada, la clave del asunto. Para mí, la evolución, el cambio, la transformación, es lo más importante”, confiesa en entrevista con Excélsior.

Con 32 años de trayectoria, 9 mil obras de arte confeccionadas y 21 libros publicados, al arquitecto egresado de la UNAM le fascina enfrentar el reto de “mover de manera positiva los sentimientos y las emociones de diversos tipos de público”.

Tras haber expuesto en países como México, Estados Unidos, España, Francia, Portugal, Guatemala, Suiza, Canadá, Israel, Jordania e India, ahora ha sido invitado por la Embajada de México en Nueva Zelanda para exhibir a partir del 15 de septiembre en la Academia de Bellas Artes del país insular ubicado en Oceanía.

En el espacio de la Academia, que se encuentra en la capital, Wellington, Trueba realizará por primera vez el “ejercicio inédito” de dar vida a entre 30 y 40 óleos, acrílicos y técnicas mixtas in situ, que pintará al mismo tiempo durante los 15 días previos a la inauguración de la muestra.

Como hacer llegar las piezas a Nueva Zelanda salía demasiado caro, les propuse llegar unas semanas antes y pintar ahí los cuadros, toda la exposición. Pinto rápido; ya teniendo el concepto, para mí es fácil plasmarlo directamente en el lienzo. He realizado muchos proyectos de Arte Corporativo, en donde desarrollo varias superficies al mismo tiempo.

“Me enviaron imágenes y planos de la galería. Ya me tienen asignado un lugar para realizar esta estancia artística exprés. Salgo de México el 1 de septiembre. Es muy motivante realizar esta colección. Será mi exposición internacional número 25”, explica el creador veracruzano.

Considera que exhibir su trabajo en una nación tan lejana, en el marco de los festejos por los 50 años de relaciones diplomáticas entre México y Nueva Zelanda y el día de la Independencia mexicana, son señales que le indican que va “por la ruta correcta, en cuanto a la apreciación de mi arte, pues en él evoco los paisajes y la naturaleza de mi país”.

En su estudio-taller, localizado en el centro de Xochimilco, Trueba agrega que le encantan los retos. “Entre más difíciles mejor. Me agrada tanto resolver situaciones extremas al crear una obra, de gran formato y peso, por ejemplo, como los obstáculos que pueden aparecer en un proceso de creación exprés. Este es un nuevo reto; nunca había estado en esta dinámica, pero siempre la había deseado. Tengo toda la confianza que saldrá bien”, abunda.

Asimismo, define su estilo como “una especie de expresionismo abstracto contemporáneo. La mayor parte de mis piezas son abstractas, pero me gusta poner un detalle real: un pelícano sobre un cielo abstracto, por ejemplo”.