Desde abril los desplantes de la princesa Leonor y de la infanta Sofía, así como la esposa del rey emérito Juan Carlos I, han acaparado los titulares dedicados a la realeza española.
El primer desencuentro
Después de la misa de Pascua celebrada en Palma de Mallorca, quedó registrado en video un conflicto entre la reina de España, Letizia, y su suegra doña Sofía. Los medios pedían a la mamá de Felipe VI que posara junto a sus nietas, ante esto Letizia no dejaba de ponerse ante las cámaras y cuando tuvo oportunidad fingió acomodarle el pelo a la infanta Sofía y luego le dio un jalón de oreja, lo que hizo que la niña se quitara. Obviamente esto dejó claro que el conflicto entre suegra y nuera va mucho más allá del Palacio de la Zarzuela.
Segundo round
Mucho se especuló sobre que el desplante de las fotos en la Catedral de Mallorca era consecuencia de que doña Sofía había planeado que unos días después la infanta Cristina asistiera a la conmemoración del 25 aniversario de la muerte de don Juan de Borbón, padre del rey emérito Juan Carlos I, lo cual supuestamente tenía muy de malas a la reina Letizia.
Cabe recordar que Cristina es esposa de Ilaki Urdangarin, quien cumple sentencia por el caso Nóos, y quien ha culpado a la actual reina del distanciamiento familiar de Felipe VI, ya que después de destaparse el caso de corrupción, Letizia hizo todo lo posible por alejarse de los Undangarin- Borbón, a tal nivel que no invitó a su cuñada a la ceremonia de coronación de su esposo.
La tensión entre Cristina y Letizia es uno de los grandes conflictos entre la reina emérita Sofía y la reina consorte Letizia, ya que esta última insiste en alejar a la hermana del rey Juan Carlos de cualquier actividad relacionada con la casa real, mientras que su suegra se esfuerza por regresarla al cobijo familiar, más ahora que ha sido demostrada su inocencia en el caso Nóos.
Esto siguió durante el verano, cuando Cristina fue a visitar a sus padres a Palma de Mallorca y los actuales reyes optaron por una visita corta y se regresaron a Madrid tan pronto pudieron. Durante las fiestas navideñas Letizia no tuvo opción: la infanta Cristina formó parte de los invitados al palacio real de la Zarzuela para la cena del 24.











