Una persona de la producción de Kuno Becker cuenta que, al parecer, este proyecto inició con el pie izquierdo: “Ha sido una producción un tanto accidentada. Desde el inicio del rodaje no cuadraban ciertas cosas y también tuvimos que detenernos un par de días porque a Kuno le dio influenza y se enfermaron como 20 personas de la producción”.
Asimismo, relató: “Nos quedamos sin talento ni producción un tiempo; varios ya no regresaron a trabajar, renunciaron porque había problemas en la organización, dinero y grabación. Cuando regresó Kuno se encontró con que una cuarta parte ya no estaba, así que perdimos más tiempo en volver a contratar personal”.
Por su parte, Kuno ha ido a grabar con un parche en el ojo; sin embargo, cuando se lo quita, debe evitar el sol, el polvo, no tocarse con las manos sucias, además de lubricarse a cada rato. Es claro que las molestias en su ojo persisten y no lo puede abrir bien.












