Pena Ríos| leyenda viviente

"Verónica Huesca * CP. Con sesenta y dos anos dedicados enteramente a la música de marimba, Alberto Pena Ríos continúa preservando la música tradicional de Chiapas.

Originario del municipio de Tonalá, Pena Ríos es toda una leyenda en la música de marimba, gracias al conjunto familiar conformado ahora por sus diez hijos.

Con 69 anos de edad, 62 de tocar, 60 grabaciones y 50 anos de dirigir la marimba ""Pena Ríos"", Alberto inició en esta profesión artística a los 7 anos, motivado por su fallecido padre Felipe Pena Palacios.

""Principié a los 7 anos, a los 12 comencé a aprender solfeo y conocer las notas musicales, todo me lo ensenó mi papá"", recuerda con devoción.

Fue en 1945 cuando forman el cuarteto denominado ""Hermanos Pena Ríos"", junto a su hermano Benigno, siendo los dos únicos de cuatro hermanos los que se dedicaron a la música; con ellos también estaba Adrián Mendoza Farrera y Juan Razo, muchos de ellos ya fallecieron.

Fue tal el éxito que obtuvieron, al ejecutar este instrumento en fiestas infantiles, bodas y bautizos que poco a poco fueron obteniendo el reconocimiento a nivel estatal, nacional e internacional.

Alberto recuerda que era el más pequeno del grupo, pero ""también él más fuerte y enérgico, el que le daba vida al grupo, a los 7 anos me subí a un banquito para poder alcanzar la marimba y todavía lo necesito, porque estoy chaparrito"", comenta con singular alegría.

El primer tema que interpretaron en una marimba de 4 8/2 fue una sinfonía dedicada a Tonalá, que escribió su papá; también ""Sobre las olas"", de Juventino Rosas, y ""Granada"" de Agustín Lara.

""Cinco anos estuvimos tocando los cuatro, entonces, mi papito se unió a nosotros con una marimba grande de 6 8/2 y una batería; fuimos los primeros que introducimos este último instrumento"", relata.

Asimismo: ""Y a los 17 anos, por mi seriedad me nombraron la responsabilidad de tener a cargo un conjunto y eso me ayudó a madurar"".

Los ""Hermanos Pena Ríos"" visitaron Espana, Portugal y demás países europeos. En Centro y Sudamérica estuvieron en Argentina, Colombia, Chile y Uruguay, siendo en Montevideo donde obtuvo el mayor de sus reconocimientos.

""Cuando tocábamos 'El día que me quieras', la gente siempre se paraba emocionada, y en una ocasión, dos ninos, uno de 11 y otro de 12, me dijeron: 'Senor Pena, lo felicito porque usted toca tan bonito la marimba'. Me llenó de ternura; ése fue el mejor premio que he recibido"".

Con sesenta grabaciones, don Alberto vive, siente y respira la música. Sus hijos senalan que no hay día en que deje de tocar o componer; es más cada uno de sus diez hijos tiene su canción, así como sus nietos, sus yernos y su suegra.

""Me gusta componer, hice una canción, 'Sonora silenciosa', cuando un sacerdote amigo me invitó que yo fuera a valorar su marimba de 4 8/2 que estaba en el atrio, pero me dio sentimiento porque estaba arrumbada; la sacamos de ahí, buscamos los bolillos para poder tocarla y no aparecieron, entonces la toqué con los dedos, y vi que estaba bien, de ahí escribí la canción: 'Tan sonora y olvidada a su suerte, despreciada sin cantar una canción, que después de haber llegado silenciosa, ha entrado a la casa del Senor. Tú lograste que mis manos te tocaran, darle precio y ofrecerme al mejor postor, aunque eres de madera avanzada; un dicho muy famoso, que todo por servir se acaba. Soy alegre, estoy arrinconada, no me ocupan, no me saben tocar, me desprecian porque ellos no conocen que tengo corazón, le canto al amor'"".

También ha hecho sinfonías, cuando el concurso de marimba llevó su nombre, en agradecimiento hizo dos canciones: ""Pregonando a la marimba"" y la sinfonía ""Chiapas eco de marimba"", que interpretó en companía de sus diez hijos, Rosalía, Angelita, Olga, Alberto, Verónica, Gustavo, Gabriela, Juan José, Marcela y Felipe de Jesús Pena Ramos.

También hizo la sinfonía llamada ""El chamula"", dedicada a este personaje con el que tanto nos identifican a nivel nacional e internacional. Esta obra está compuesta por cuatro partes: la primera, una introducción; la segunda, cuando el chamula viene bajando del cerro; la tercera, cuando ebrio empieza a bailar, y la última, cuando se echa al hombro a su mujer.

Pero fue con ""Sonata"", en 1995, con la que ganó el primer lugar en composición de marimba.

Actualmente se dedica a ensenar a los jóvenes talentos; de hecho, después de treinta anos, logró crear su método ""Hay que ensenar a los que ensenan"".

Además del método, tiene tres antologías: una de canciones regionales, que es un homenaje a los compositores chiapanecos; la otra, antología de temas interpretados por las tres generaciones, es decir, su papá, él y sus hijos; y la tercera antología son las canciones y composiciones de Alberto Pena, así como un cuento musical con el que los ninos pueden aprender sobre la música.

Tras sesenta y dos anos dedicados a la música, para Pena Ríos la marimba es su vida y la música su enfermedad.

""La música es contagiosa, es un vicio, no hay cura para eso, tan es así que mis nietos también tocan la marimba y, como dice una composición que hice al Parque de la Marimba, en Chiapas la marimba es canto de vida, canto al amor"".

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