El Penacho de Moctezuma fue restaurado sólo para ser guardado. Desde noviembre del año pasado, el Museo de Etnología de Viena (Weltmuseum Wien), donde se conserva el preciado tocado de plumas, cerró sus puertas al público y no las volverá a abrir hasta finales de 2018; mientras tanto, el rebautizado Penacho del México Antiguo no puede ser admirado.
A pesar de que el gobierno austriaco siempre ha defendido que no existe necesidad de trasladar el tesoro de arte plumario a México, argumentando que se encarga de mantenerlo exhibido, el penacho sólo tuvo un corto periodo frente al público luego de su restauración.
Después volvió a ser embalado. Es “un saqueo cultural”, afirma el doctor en Filosofía, Jesús Nava Rivero, Lector en la Universidad de Viena y director de la organización internacional Cultural Frames-Forschungs und Kulturprojekte, con sede en la capital austriaca.
Nava Rivero afirma que los argumentos austriacos son falsos y que en los últimos 15 años, el penacho ha permanecido por lo menos diez años embodegado. Y no sólo eso, además ha estado expuesto a riesgos y vibraciones mayores a los que se emplean ahora como justificación para negar su traslado a México, argumentos que han sido avalados por una comisión binacional que encabezó la restauradora mexicana María Olvido Moreno Guzmán.
La justificación de que Austria se encarga de exhibir el penacho fue divulgada por el director del Museo de Etnología, Christian Feest; el curador de la sección dedicada a Mesoamérica, Gerard W. van Bussel y el actual director, Steven Engelsman. Rivera Nava, advierte, “desde 2004 hasta 2014 el Penacho sólo estuvo en exhibición dos años, del 15 de noviembre de 2012 hasta el 3 de noviembre de 2014, es decir 12 años ha permanecido en bodega”.












