"México * EFE. Michael Swanson, experto en lenguas indígenas del estado mexicano de Oaxaca, se afana en documentar los últimos vestigios del idioma ixcateco, hablado por menos de cinco personas, con la convicción de que ""perder una lengua es como quemar un archivo"".
Este lingüista, de origen estadounidense, coordinador de idiomas en la biblioteca Francisco de Burgoa, de la capital estatal, se ha dedicado los últimos anos a investigar el ixcateco, que se encuentra entre la veintena de lenguas mexicanas en peligro inminente de extinción.
Este idioma es hablado actualmente por unas cuatro personas, todas ellas habitantes del poblado de Santa María Ixcatlán, a unos cien kilómetros al norte de la ciudad de Oaxaca, considerado uno de los más pobres de la región y cuya principal actividad es el tejido de la hoja de la palma.
Swanson aseguró que ""la continuidad de una lengua es decisión de los hablantes, no de los lingüistas"".
En el caso del ixcateco, la principal responsabilidad recae sobre Pedro Salazar, de 79 anos, y Cipriano Ramírez, de 73, los únicos habitantes de Santa María de Ixcatlán que hablan fluido su idioma originario.
Junto a ellos, sólo otra vecina, Luisa, y su hija, tienen algún conocimiento de esta lengua, que en otros tiempos llegaron a utilizar más de 30 mil indígenas del lugar.
""Para un lingüista no importa si son millones o un solo hablante, lo importante es la relación entre el idioma y su significado"", dijo este joven, de 35 anos, licenciado en la Universidad de Nueva York y Doctorado en Lengua por la Universidad de Leiden (Holanda). Tras dedicar su maestría a la lengua chocholteca, originaria también de Oaxaca, Swanson se trasladó a la capital del estado del mismo nombre para profundizar sus estudios sobre las lenguas en peligro.
La conservación de una lengua no pasa sólo por dar énfasis a la tradición escrita, sino que la oral y familiar son aún más necesarias, y sin ellas prácticamente está condenada a su desaparición, aseguró el experto.
Para Swanson, es responsabilidad moral y ética de la sociedad y de los lingüistas el apoyo a las comunidades que decidan revitalizar sus lenguas y así conservarlas.
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