El autor de la saga de El capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte publicó un mensaje (¿un microcuento? ¿un haiku?) sin más relieve, aparentemente, que su interés literario. “Ella dijo ‘te mataré mientras duermes si vuelves a pegarme’. El le miró los ojos y no volvió a dormir tranquilo. Tampoco volvió a pegarle”, dice la publicación en la red social.
Sin embargo, al texto le faltaba algo para estar completo. Y lo más importante: le faltaba algo para ser correcto. Fue un tuitero el valiente que, exponiéndose a la conocida ira dialéctica de Pérez-Reverte, le señaló el error con sorna. El usuario Juan Pérez (@Juaspito) señaló el error: “@perezreverte ‘Él le miró a los ojos’ #hecorregidoareverte”.
De no haber incluido el tuit ese “#hecorregidoareverte”, quizás la historia habría sido de otra forma. Pero el tuitero no lo pudo evitar, y Reverte tampoco. El escritor respondió “@Juaspito No se pase de listo, que ya hay muchos. Le miró los ojos como le miró la boca. No la miró a los ojos. Usted no corrige a nadie, listillo”.
La ira ciega el entendimiento, y ni siquiera Pérez Reverte escapa a esa ley. El escritor patinó y dejó vía libre a su contraparte tuitera para arrearle un “zape” ortográfico tan monumental como sencillo. Juan Pérez publicó: “@perezreverte yo iba más bien por la tilde”.
Los cimientos de Twitter todavía tiemblan, pero Pérez-Reverte no sería quien es si no fuese como es. No le volvió la cara a la desgracia (ortográfica) y en lugar de dar la callada por respuesta, rebajó los humos. “@Juaspito Sin duda falta una tilde, tiene razón (esto es Twitter y no llevo gafas de leer). Dejaremos en listo lo de listillo. Un saludo, amigo mío”, escribió.











