Verónica Huesca * CP. El muérdago es una planta asociada con las fiestas decembrinas. Colgada sobre la puerta o adornando el árbol de Navidad, se ve ano tras ano, normalmente de plástico, y bien poco o nada se sabe de ella, únicamente que un beso dado a la persona amada, bajo su influencia, a las cero horas del 1 de enero, deparará mucha suerte y amor eterno. zPero que es realmente el muérdago? zDe donde proviene la creencia de la magia de esta planta?
El Phoradendron leucarpum, que es el nombre técnico del muérdago, es una planta situada especialmente en las regiones tropicales y subtropicales del mundo. Existen de 700 a 1400 especies divididas en las familias Viscaceae y Loranthaceae, que varían desde el género no parásito hasta el completamente parásito.
El muérdago navideno pertenece a un grupo de plantas vasculares, con flores que habitan el tallo de árboles y arbustos. Crece en manojos en los troncos y de ellos obtiene el sustento para vivir. Las flores del muérdago nacen en las axilas de las hojas de este arbusto, son pequenas y unisexuales, es decir, cada planta tiene un solo sexo. Las flores hembras se convertirán en pequenas bayas blancas de carne pegajosa que madurarán en invierno. Cada una de estas contiene una semilla que las aves se encargarán de transportar a otros árboles o otras partes del mismo.
El muérdago prefiere los árboles frutales, especialmente el manzano, pero también se le puede encontrar parasitando robles.
El historiador romano Plinio menciona que algunos sacerdotes y magos celtas recolectaban el muérdago nacido en los troncos de los robles para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles y para curar heridas. El muérdago era su planta mágica por excelencia y los druidas lo recogían cuidando que no tocase el suelo, bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno, siendo diferentes por ello sus aplicaciones.
La leyenda del beso debajo del muérdago se origina en el dios de la paz, Balder, quien fue herido y muerto por una flecha de muérdago; esto entristeció mucho al resto de los dioses, que conmovidos por los llantos de la amada de Balder, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por ello, en tributo a esta pasión sin fin, Balder ordenó que cada vez que una pareja enamorada pasase por debajo de una rama de muérdago, se besasen para perpetuar su amor.











