Con la mirada firme de cara a lo que se viene el próximo año, Beto Zapata, integrante de la agrupación Pesado, dijo tener altas expectativas debido a la gira que realizarán por Centroamérica y por su próximo disco, que rinde un homenaje a la agrupación Alegres de Terán.
“Ya hemos tenido la oportunidad de estar por allá y la gente nos ha cobijado bien. Se está planeando tener un par de fechas por allá en febrero, y también vamos a Colombia por primera vez. Nuestra música tiene un par de años sonando, por lo que comenzamos a tener más contacto con nuestros seguidores de allá”, dijo Beto Zapata
La agrupación que “vale lo que pesa” subió al escenario generando miles de ensordecedores gritos por parte de la fanaticada que tenía largos minutos de estar a la espera del concierto de los originarios de Monterrey.
El primer tema que interpretaron fue “Moneda sin valor”, que se desprende del más reciente álbum, en homenaje a los Alegres de Terán y que saldrá a la venta en febrero. Con esto rinden tributo a una de las agrupaciones pioneras en el género ranchero.
“Esta vez nos sentimos en casa”, dijo Julio Tamez, a la par que Beto Zapata comenzó a cantar: “Te quiero, te amo. Te juro que te quiero, que te amo. Que eres tú en mi vida quien más me hace falta”, tema que se desprende de la producción “Tu sombra CD”, lanzada en el 2005.
De este modo los ánimos se elevaron y la agrupación interpretó temas como “Humíllate”, “Chiquilla cariñosa”, “Una pagina más”, “Mitad y mitad”, “Tan bonita que se mira”, “Te amo” y “Mi primer amor”, canción que está dedicada a las mamás.
Los minutos parecían que no pasaban y la agrupación cada vez prendía más al público que llenó el masivo y pudo disfrutar canciones como “Ingrato amor”, “Flor de capomo”, “Mi promesa”, “Tragos de amargo licor”, “Laurita Garza” y “El mil amores”.
En el bloque final del concierto interpretaron “Cielo azul, cielo nublado”, “Quiero que sepas”, “Abrázame”, “El día más triste”, “Abeja reina”, “Me refiero a ti” y “Abrazado de un poste”.
La luces del escenario se apagaron y parecía ser el final de una noche norteña, pero la agrupación decidió volver al escenario para calmar los gritos de la gente que pedía más, y así fue que cantó sus grandes éxitos “Loco” y “Ojalá que te mueras”.












