Existen varios síntomas y signos gastrointestinales en tu niño pequeño que pueden ser normales o bien ser la expresión de una enfermedad. Aprende a identificar cada uno y, de ser necesario, llévalo con un especialista para que lo revise adecuadamente.
Regurgitaciones.
El volumen de la comida, la frecuencia de las tomas, la capacidad gástrica del bebé, la presión dentro del abdomen, etcétera, son algunos de los factores que provocan que los bebés regurgiten la leche.
Cuando el reflujo gastroesofágico se acompaña de situaciones fuera de lo normal, se denomina reflujo patológico o enfermedad por reflujo gastroesofágico. Los datos que deben hacerte pensar en esta posibilidad son lso siguientes.
• Vómitos
• Poca ganancia de peso
• Irritabilidad (llanto frecuente)
• Posición de Sandifer (posición típica del bebé con reflujo gastroesofágico que consiste en extensión de la cabeza y rotación hacia la derecha cuando esta acostado boca arriba).
• Tos en accesos
• Regurgitaciones frecuentes
Irritabilidad, flatulencia y llanto
Cuando el niño está inquieto, está de mal humor, su llanto se acompaña de irritabilidad, de gases y abdomen abombado y es muy frecuente o constante, tu bebé debe ser evaluado por el pediatra en busca de alguna enfermedad.
El intestino normalmente contiene gas, pero cuando existe en exceso y distiende el abdomen, el niño manifestará dolor. Una técnica inadecuada de alimentación puede provocar que el bebé degluta mucho aire al momento de comer (aerofagia) y esto sea la causa de los síntomas. Debes asesorarte con tu médico para cerciorarte si esta es la causa.
Estos son los datos de alarma que pueden hablar de un proceso patológico (enfermedad).
• Regurgitaciones frecuentes
• Vómitos
• Diarrea
• Evacuaciones con sangre
• Pérdida de peso
• Poca ganancia de peso
• Historia familiar de migraña, asma, rinitis alergia o dermatitis atópica.
• Consumo de alcohol o drogas por parte de mamá
La intolerancia transitoria o congénita a la lactosa puede generar dolor abdominal, gases y diarrea con rozaduras en el área del pañal.
Estreñimiento.
El estreñimiento consiste en heces duras, más que en la poca frecuencia de las evacuaciones. Un niño que evacua una vez a la semana pero sus heces son de consistencia adecuada, no padece estreñimiento. Por el contrario, un bebé que evacua diario pero sus heces son duras, tiene estreñimiento. Este problema es más frecuente en bebés alimentados con fórmula que los que toman leche materna. Es más común en niños alimentados con fórmulas que contienen aceite de palma u oleína de palma como fuente de grasas.
No es recomendable utilizar estimulación anal con supositorios de glicerina o con termómetros de vidrio. Tampoco ofrezcas tizanas o remedios caseros para ablandar las heces, mejor consulta a tu médico.
Alergia a las proteínas de la leche
En algunos casos el intestino y el cuerpo del bebé pueden mostrar signos y síntomas secundarios a alergia a las proteínas de la leche de vaca. Aun cuando tomen únicamente leche materna. Los síntomas son los siguientes.
• Historia familiar de alergia (a medicinas, a alimentos, asma, rinitis alérgica, alergia en la piel, etcétera)
• Presencia de dermatitis alérgica
• Escurrimiento nasal frecuente y abundante
• Tos y estornudos frecuentes
• Vómitos
• Diarrea con moco
• Evacuaciones con sangre
• Rozadura del área perianal
• Reflujo gastroesofágico
• Estreñimiento












