Una de las fases más bonitas en el crecimiento del bebé, es enseñarle a dar sus primeros pasos, pero antes debes aprovechar todos los beneficios del gateo.
De acuerdo con la doctora Karen Adolph, profesora de psicología de la Universidad de Nueva York, el gateo influye directamente en el desarrollo del bebé, por lo que es importante que lo experimente antes de caminar.
Además, el gateo fortalece los músculos del tronco, manos y piernas, así como estimula diferentes áreas del cerebro que le ayudarán en el aprendizaje futuro, como controlar la comprensión, concentración y memoria. Incluso, estimula la visión binocular, es decir, observar a lo lejos y regresar la visión a las manos.
Por estas razones, trata de aplazar un poco el uso de la andadera, ya que de acuerdo con Sergio Froylán Santiago, traumatólogo del IMSS en Jalisco, este artículo puede ser contraproducente si se utiliza antes de tiempo, ya que puede retrasar el desarrollo psicomotriz.
1. Eleva la conexión madre-hijo. Cuando el bebé aprende a “caminar” con rodillas y manos por toda tu casa, lo primero que busca es a ti. Checa las expresiones faciales cuando te ve, y aprovecha esa comunicación con él para darle seguridad e independencia, sin dejar de guiarlo.
2. Descubre su mundo. El gateo es la forma nueva de explorar su mundo, por fin aprende el concepto de lejos y cerca, ya que por él mismo puede acercarse a las cosas que le llaman la atención.
3. Es más seguro en su toma de decisiones. Al dirigirse por sí mismo a algún lugar de la casa o habitación, él aprenderá a elegir qué tomar o para dónde ir, así como identificar los riesgos de seguir adelante en algo que pueda parecer peligroso.
4. Aprende a fijarse metas. El gateo le ayuda a enfocarse en algo, acercarse y tratar de obtenerlo. Esto es fijarse una meta, por lo que el bebé aprende a desarrollar este proceso.
Intensifican sus emociones. Su emoción y las ganas de descubrir todo lo que se encuentra a su alrededor se incrementa en un 100 %, porque ahora tiene el medio para llegar a lo que quiera, desde una simple alegría, así como la frustración de no tomar ciertos objetos.












