A su corta edad entran a un proceso de “adultización” temprana, muy diferente a cuando se ponen las zapatillas de mamá, pues en este caso, tan sólo están tratando de imitar a los adultos.
Estas son algunas de las consecuencias a nivel físico que ocasiona el uso de zapatos de tacón a tus pequeñas.
Pueden llegar a afectar el “talón de Aquiles” creando una presión excesiva en la parte delantera del pie; por este motivo son más susceptibles a sufrir fracturas o esguinces.
Obliga a los dedos y al antepié a soportar todo el peso del cuerpo llegando a provocar dolor, daño e incluso malformación en las extremidades.
Pueden provocar inestabilidad en la estructura ósea en pleno desarrollo y afectar directamente en la columna vertebral y por tanto a su crecimiento.
Si quieres que tu pequeña comience a utilizar zapatos de tacón es preferible preguntarle a tu pediatra o al ortopedista si es prudente que tu pequeña ande en zapatos más altos.
Recuerda que los zapatos y zapatillas deben de utilizarse no solamente por su belleza estética, sino por el beneficio directo que ejerce sobre el cuerpo en pleno desarrollo de las pequeñas.
Con tanta “monería” que ofrecen las tiendas de ropa infantil, las niñas poco a poco han terminado vistiéndose como pequeñas mujeres; las vemos usando versiones en miniatura de los atuendos más de moda, e incluso tacones desde edades muy tempranas. Niñas de 1 y 2 años, que apenas saben caminar, ya usan zapatitos con tacón, y aunque se ven de lo más bonitas y coquetas, de seguro ninguna madre los elegiría si supiera que estos zapatos pueden causar deformidad en los pies de sus peques.
Durante el desarrollo de sus miembros inferiores, y mucho más de sus pies, ocurren modificaciones en forma y estructura. Si cambiamos la dinámica plantígrada del paso, es decir, la forma natural en que nos apoyamos en la planta de los pies para caminar, estamos muy propensos a desarrollar deformidades significativas en los pies de los pequeños.
El uso de tacones a temprana edad interfiere con el buen desarrollo del crecimiento óseo y su función, generando riesgos de deformidades, dolor y marchas patológicas a los infantes que luego repercutirá en su vida de adulto.
El calzado con tacón limita la libre movilidad de todas las articulaciones del pie, limita y comprime la fisis de los huesos de la niña, que es el lugar donde crece y se desarrolla el hueso. Además, la capsula articular sufre inflamaciones llamadas capsulitis, que son muy dolorosas, y los ángulos o forma normal del pie del niño sufre variación, no desarrollándose así la anatomía de forma normal.
¿Cómo debe ser el zapato para un niño sin importar su sexo?
El calzado debe ser preferiblemente de piel.
Debe tener como mínimo medio número por encima del número real del niño,
pues la goma puede ocasionar lesiones en la piel, tales como dermatitis; así como infecciones por hongos que generan malos olores y sudoración.
¿A partir de qué edad podría una niña usar tacones y con cuáles precauciones?
Después de la menarquía, que es la primera menstruación, el proceso de crecimiento y maduración de los huesos de la niña ya está por finalizar. A partir de este momento, se puede comenzar a utilizar tacones.












