El texto del monólogo Dulces y amargos sueños, de Petrona de la Cruz, fue editado por el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas (Coneculta), mediante el Programa de Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura (AIEC).
El volumen, que forma parte de la colección Tz’akbu Ajaw, bajo el género de dramaturgia, escrito en lengua tsotsil y traducido al español, fue presentado a través del programa Cultura en línea del Coneculta.
La dramaturga compartió que la obra nació luego de que ella escribió varias historias que se enfocaban mayormente en las mujeres indígenas de su comunidad, o que tienen que ver con el teatro comedia.
Explica que la historia estuvo guardada durante muchos años en su corazón, porque es algo que ella vivió en carne propia y que puede servir para que hombres y mujeres reflexionen. Recordó que el primer impulso que la llevó a tomar el lápiz para escribir su historia con la finalidad de que otras mujeres se identificaran con sus vivencias fue cuando vio actuar a una actriz famosa en una obra de teatro. “Yo quería contar mi vida frente a un espejo para que fuera el reflejo de otras mujeres”, señala.
Dulces y amargos sueños relata la vida de una niña que desde muy joven tuvo que comenzar a vivir su vida como si fuera una mujer adulta y con obligaciones, destaca De la Cruz, y agrega que ella escribe dramaturgia por una simple razón, para plasmar en letras el sufrimiento y el dolor de las mujeres que muchas veces no son escuchadas, porque nunca nadie sabe si una mujer indígena sufre o si está pasando por un momento feliz.
Para Petrona de la Cruz, escribir su historia no fue una tarea fácil, pues tuvo que volver a recordar algunos pasajes dolorosos de su vida. “En los momentos de la escritura sentía ese dolor que yo enfrentaba cuando era niña. Recordaba la violencia familiar al no tener espacio para jugar y disfrutar de mi infancia, y eso me provocaba un nudo en la garganta”, mencionó. “Pensaba que cuando llegara a la adolescencia el mundo iba a cambiar y no sucedió así. Al llegar a esa etapa, pasó todo lo contrario a lo que esperaba, porque ya no pude seguir estudiando ni siendo la mujer del mañana”.
Añade que ella sentía que había sido educada para ser una buena esposa y al buscar un oficio u ocupación, intentando alejarse de ese destino, es cuando la secuestran y la violan provocándole un embarazo no deseado, y poco después de haber dado a luz, su mamá falleció.
La también actriz no imaginaba que después de esas desgracias llegaría el teatro y la sanaría, porque a ella la escritura y la dramaturgia le han quitado ese dolor y el vacío sentía. “Para mí fue difícil escribir este libro, pero también fue algo sano, algo que arrancó ese dolor de mi corazón para seguir adelante trabajando y escribiendo”, expresa.
“Yo quiero decir que todo lo que dice este libro pasó en la vida real de esa niña y que siempre tuvo los caminos abiertos para seguir adelante” finalizó.












