Pide entender grandeza de las culturas antiguas

Mercedes de la Garza fue reconocida con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2017. Cortesía
Mercedes de la Garza fue reconocida con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2017. Cortesía

Conocer el pasado es esencial para que los pueblos puedan trazar su futuro, sostiene la investigadora Mercedes de la Garza (María de las Mercedes Guadalupe Garza y Camino), quien ha dedicado su vida a escudriñar los secretos de la culturas mesoamericanas, en particular los ritos y tradiciones religiosas de los mayas y nahuas. “Quien no conoce el pasado, está metido en un presente cerrado y no es capaz de proyectar su futuro”, dijo en entrevista. Recientemente distinguida con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2017 en la categoría de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, considera que luego de más de una centuria de estudios científicos sobre los mayas, “se sabe mucho de ellos, pero falta mucho más por saber de esta cultura, una de las más grandes y brillantes de la historia de la humanidad”.

De la Garza define a los mayas como una de las civilizaciones más grandes de la humanidad, no solo por sus arquitectura, que la vemos en sus maravillosas y refinadas ciudades, sino también porque fueron grandes matemáticos y astrónomos.

Quien también fuera directora del Museo Nacional de Antropología de 1997 a 2000, opina que el hombre de hoy debe conocer el pasado, y no solo el de los mayas, sino de todas las grandes culturas que han existido en la historia de la humanidad, para “establecer un vínculo con aquello que nos precedió y aquello de lo que provenimos”.

Respecto de México, añade, tiene que ser algo esencial, porque somos una país multicultural y pluriétnico, y los indígenas están ahí. “Hoy hay alrededor de 28 etnias mayas que siguen hablando sus lenguas, siguen venerando a sus dioses, aunque ya con otra vestimenta, la Virgen María, Jesucristo o San Andrés. Se dio una yuxtaposición del cristianismo al cual los obligaban los frailes, pero hubo y hay gran resistencia”, subrayó.