"Fabián Rivera * CP. Las calles son el lienzo de jóvenes artistas que buscan un lugar adecuado para poder expresar su creatividad, sus sentimientos. Pero la calle es más que sólo el lugar donde este caudal creativo se congrega. Más que emplearlo como un espacio más donde pueden dar a conocer su trabajo, hay una faceta alternativa que asegura que la calle debe vivirse e interpretarse.
Es el caso de Omar Flores Rojas. Mejor conocido como ""Essok"", es originario de Acayucán, Veracruz, y es uno de los talentos más prometedores de la escena del graffiti en la capital. Junto a Osmar Ramírez (DakPak) y Amado Chiñas, da vida a ""Los Flotantes"", taller de gráfica experimental que recientemente dio a conocer la exposición ""El alma de un bote"", en el Centro Cultural ""Jaime Sabines"".
Pero ¿cuáles son los elementos que conforman el trabajo de un grafittero? ""En la calle encuentras de todo. Recupero elementos del espacio urbano que no están construyendo ni aportando nada, están haciendo que (la calle) se vea fea, los recojo, les doy una limpiada, lo analizo, lo trabajo y los vuelvo lienzo.
""De ahí lo guardo uno o dos días, y de ahí ya viene el cuerpo, es la obra. A una hora indeterminada se me viene pintar, siempre trato de tener muchos, muchos bastidores, siempre reciclando, reciclando mucho de la calle.
""Todo está muy relacionado, porque la calle genera, y te genera algo a ti, genera algo a la gente. La calle no es sólo es violencia, la calle sí genera cosas positivas. Pintar es mi arma. Recojo la basura, la transformo"", comenta.
Nuevos tiempos
El arte urbano, en especial el graffiti, ha ido creciendo y ocupando espacios que superan los foros alternativos. Ligado siempre al vandalismo y la violencia, Essok considera que estas expresiones, al menos en la capital, cuentan con una mayor aceptación por parte de la ciudadanía.
Incluso, asegura, muchos saben que es un trabajo, que representa una fuente de ingreso para quien lo práctica, y que los murales representan una inversión y están bien cotizados.
""He estado siguiendo el graffiti desde hace cinco o seis años, y he notado que le gente se lo toma más a la ligera. También saben que se cobra, que los trabajos se cotizan en altos precios. Tomando en cuenta eso, me ayuda a mí porque tengo que esmerarme en que tenga calidad"", detalla.
Una muestra de la inclusión de este discurso plenamente urbano, que no tiene cabida en los recintos culturales tradicionales, fue la inauguración de ""El alma de un bote"". Peculiar, como ya hemos mencionado en otra ocasión, porque recibió a varias decenas de jóvenes que pocas veces habían visitado el Centro Cultural ""Jaime Sabines"".
Una noche de hiphop y sonidos experimentales hizo cimbrar el techo del Jaime Sabines. La algarabía se hizo notar en la conexión con el público, que movía la cabeza a ritmo de hiphop. Incluso, el policía de turno escuchaba atentamente el recital.
""El graffiti ya tiene un reconocimiento, pudimos entrar a una institución, y una clara muestra es este evento. También ya nos toman en cuenta para pintar en palacios municipales, espacios federales. El engrane se ha movido, ha tenido movimiento"", señala.
Asimismo, argumenta que las instituciones muchas veces ""no ocupan el verdadero arte como debería de ser"". La idea es crear proyectos, ejecutarlos, pero existen serias limitantes que impiden una colaboración sana y real con las autoridades.
Panorama
Así pues, el taller ""Los Flotantes"" se prepara para realizar una exposición fuera del país, en lugar aún por confirmar. Asimismo, tienen varios trabajos en puerta, como la realización de murales en el Parque de Convivencia Infantil, aún en remodelación.
""Un consejo a todos los chavos. Tengo 30 años, llevo la mitad de mi vida pintando graffiti y puedo decir que me ha dado todo porque he seguido buenos pasos, respetando, haciendo las cosas como deben de ser, y lo que le aconsejaría a los chavos de hoy en día es que se enfoquen a hacer su trabajo bien (de manera profesional), que respeten su oficio"", concluyó.
"











