Poco interés en tocar las obras Arnulfo de Miramontes

Es el más alemán de los compositores románticos mexicanos. Cortesía
Es el más alemán de los compositores románticos mexicanos. Cortesía

“La obra del compositor jalisciense Arnulfo Miramontes (1881-1960) se encuentra en el olvido porque muy pocos pianistas y directores de orquesta se han atrevido a tocar las piezas que son un símbolo emblemático del nacionalismo mexicano”, dice Héctor Ruiz-Esparza Miramontes, sobrino nieto del músico mexicano, quien resguarda el archivo con las partituras y fotografías del creador que estudió al cuidado de Martin Krause, discípulo de Franz Liszt.

Hasta el momento, instituciones como el Conservatorio Nacional de Música, la Orquesta Sinfónica Nacional, la Universidad Autónoma de Aguascalientes, las autoridades culturales de Jalisco y el Centro Nacional de Investigación,

Documentación e Información Musical Carlos Chávez, representado por la investigadora Gloria Carmona, han manifestado su interés por estudiar y recuperar la obra de Miramontes, “pero las buenas intenciones han quedado en el aire, porque cuando llegan nuevas autoridades… todo se olvida”.

Incluso, reconoce que en los últimos seis años sólo se han interpretado seis de sus piezas, pero de forma aislada: “Baile sinfónico Iris”, “Obertura Primavera”, “Baile Azteca”, “Misa Réquiem” y “Sinfonía No. 1”, con el apoyo de la Orquesta Filarmónica de Querétaro y el director Rodrigo Elorduy.

Apuntó que existen varias obras extraviadas, por ejemplo su ópera Anáhuac, escrita en 1917 y estrenada en el Teatro Virginia Fábregas, un drama lírico en tres actos; y a ésta se suma una serie de mazurcas para chelo y piano, sonatas para violín y piano, una canción nupcial, y la pieza “Juana de Asbaje”, de la que se conoce poco.

“Miramontes tuvo muchas dificultades para reponer su obra, porque en aquel tiempo había muy poca difusión. Pero tras su muerte, en 1960, la situación se agravó porque dejó su archivo a la hermana de mi mamá, que vivía en Aguascalientes, y por mucho tiempo mantuvo el acervo en resguardo”, señaló.

El archivo de Arnulfo Miramontes también contiene obras inéditas. Es el caso de la ópera “Cihuatl”, la Tercera Sinfonía, que hace un par de años sería estrenada por la Orquesta Sinfónica de Michoacán, pero al final no se concretó, la “Sinfonía Setofk” y el “Andante religioso”.