Pocos acuden a ver Frankenstein

Pocos acuden a ver Frankenstein

En una tarde fría y por momentos con brizna en la Ciudad de México, los capitalinos prefirieron resguardarse y pocos decidieron salir para ver Frankenstein, película con la que el director mexicano Guillermo del Toro aspira a nueve premios Óscar.

La proyección del filme en el Zócalo registró una asistencia, de acuerdo con cifras oficiales, de unas mil 100 personas. Algunos se acercaron solo por curiosidad, otros terminaron retirándose del lugar debido a la baja temperatura que se registró la tarde del domingo. La constante: sillas vacías y poca emoción por parte del público.

Pero otros más entusiasmados llegaron con todo y cobija a disfrutar de la función gratuita, además de café caliente, y demostraron su apoyo hacia el director mexicano.

Agar Gutiérrez, un adulto mayor, se sentó unos minutos para descansar y, al enterarse de que se trataba de Frankenstein, decidió retirarse, porque ya la había visto. El multipremiado filme se estrenó en algunas salas y en la plataforma Netflix a fines del año pasado. “No sabía que la iban a pasar, nada más me senté porque ando bien cansado. Desde las cinco de la mañana no he dormido”, comentó.

Triunfo en Europa

Mientras el Zócalo capitalino era presa del frío, las temperaturas altas se registraban en Londres, en la ceremonia de los premios Bafta a lo mejor del cine de Reino Unido. Allá reconocieron el trabajo del realizador mexicano con los galardones que otorga la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión.

De las ocho nominaciones que tenía, logró tres trofeos: mejor diseño de producción, maquillaje y peluquería y vestuario.

De hecho, Kate Hawley, encargada del vestuario del reparto de Frankenstein, agradeció a del Toro, quien no acudió a la ceremonia, por la forma en que encaminó la adaptación de Mary Shelley. “Gracias al maravilloso elenco. Guillermo, gracias por tu visión. ¡Qué privilegio!”, expresó.

Pecadores y Una batalla tras otra, las ganadoras del Bafta Con Pecadores y Una batalla tras otra acumulando victorias en prácticamente todas las ceremonias de la temporada, los premios Bafta volvieron a ejercer su tradicional margen de independencia frente al consenso global.

Ryan Coogler hizo historia al convertirse en el primer creador negro en ganar el Bafta a mejor guión original por Pecadores. “Vengo de una comunidad que me ama y me hizo creer que podía ser escritor. Y espero que, cuando los escritores miren esa página en blanco, piensen en a quién aman, en alguien que sufre y desean que esté mejor. Dejen que ese amor los motive, como me motivó a mí”, externó.

Paul Thomas Anderson también se impuso con Una batalla tras otra, en los rubros dirección y fotografía, además de mejor película, el principal reconocimiento de la noche. En total logró seis.

Al recibirlo, el director Paul Thomas Anderson citó a Nina Simone para resumir el espíritu del proyecto: “Tenemos una frase que tomamos prestada de Nina Simone: ‘Sé lo que es la libertad: es no tener miedo’. Así que sigamos creando cosas sin miedo”.