Las jirafas son los mamíferos terrestres más altos, con la cabeza asomando casi a dos pisos de altura sobre la sabana. ¿En qué estarán pensando, allá arriba, en esos cerebros tan elevados? Quizá estén haciendo su propia versión de las matemáticas.
En un nuevo estudio publicado en Scientific Reports, los investigadores demuestran que al menos algunas jirafas pueden combinar cantidades mentalmente, una habilidad que no todos los animales poseen y que podría ser la base para desarrollar capacidades numéricas más avanzadas.
El estudio se llevó a cabo con cuatro jirafas del Zoo de Barcelona. Tras cientos de intentos, dos de estas jirafas demostraron de forma constante su capacidad para recordar y combinar cantidades en una prueba matemática basada en zanahorias. Los científicos afirman que las habilidades numéricas que muestran las jirafas de zoológico pueden ayudar a que sus homólogas salvajes sobrevivan.
Aunque la comparación directa resulta difícil debido a las diferencias en los métodos de estudio, parece que las jirafas son mejores en esto que los caballos, los perros o los peces cebra, afirma Iker Loidi, estudiante de máster en psicología clínica y psicobiología en la Universidad de Barcelona y autor principal del nuevo artículo. Conocer su nivel de habilidad nos permite vislumbrar cómo se orientan las jirafas en el mundo, explica Loidi, y puede ayudarnos a ver cómo ha evolucionado la mente desde una perspectiva más amplia
¿Cómo llegaron a esa conclusión?
Esta prueba se hizo con una de las verduras favoritas de las jirafas: las zanahorias. Loidi se situó junto a una mesa con un recipiente verde y dos recipientes amarillos mientras la jirafa observaba. Abrió la tapa de cada recipiente amarillo para mostrar un pequeño número de trozos de zanahoria. A continuación, mostró a cada jirafa el recipiente verde, que contenía trozos de zanahoria adicionales. Después tapó los recipientes amarillos para que las zanahorias ya no fueran visibles, antes de añadir más zanahorias a través de un agujero en la parte trasera de uno de los recipientes amarillos. Las jirafas tenían que averiguar qué recipiente amarillo había quedado con más comida en su interior.
En un video en el que se ve a una jirafa llamada Nuru realizando la prueba, el primer recipiente amarillo tiene dos trozos de zanahoria, el segundo tiene tres y el verde tiene dos. A continuación, Loidi añade los dos trozos de zanahoria del recipiente verde al primer recipiente amarillo. Tras una breve pausa, Nuru elige correctamente el primer recipiente y, a continuación, devora su recompensa de cuatro trozos de zanahoria en total.
Para tomar la decisión correcta, Nuru tuvo que manipular mentalmente esas cantidades, retener cada una de ellas en su mente, sumar las cantidades pertinentes y comprender que 2 + 2 es mayor que 3. Dado que es muy probable que las jirafas no asignen símbolos que representen las cantidades, tal y como hacen los humanos y algunos otros animales, no se trata de una suma real. Se parece más a la base perceptiva de la suma, lo que posiblemente refleje los mismos procesos mentales sobre los que nos hemos basado para crear matemáticas más complejas.
El equipo hizo pruebas similares para comprobar si las jirafas podían disociar cantidades, lo que es similar a la resta. También las sometieron a tareas que implicaban tanto la combinación como la disociación. Las jirafas no tuvieron éxito en estas pruebas, probablemente porque las operaciones similares a la resta.
El largo cuello del progreso
Dado que otras especies han demostrado capacidades similares, demostrar que las jirafas pueden hacer este tipo de manipulación de cantidades no es, en sí mismo, un descubrimiento revolucionario, afirman investigadores de la Universidad de Ferrara en Italia, que ha estudiado la cognición numérica en varias especies de peces.
Pero cada nueva prueba nos ayuda a construir una imagen más completa de cómo evolucionaron las capacidades cognitivas entre los animales, afirman expertos. También nos acerca un paso más a responder a preguntas más amplias, como por ejemplo, cómo se relacionan las habilidades numéricas de un animal con su ecología y su estilo de vida.
Aunque no podemos saber con certeza por qué las jirafas tienen estas habilidades, algunos expertos afirman que podrían utilizarlas para determinar qué partes de la sabana tienen más acacias, para evitar a los depredadores o para tomar decisiones dentro de sus complejos grupos sociales, que a menudo se dividen y se vuelven a unir.












