Poemas de Gilberto Piña Vela

Fotografía de Gilberto Piña Vela. Cortesía
Fotografía de Gilberto Piña Vela. Cortesía

Poeta nacido en la colonia Calzada Larga, municipio de Villaflores, Chiapas. Entre sus obras publicadas se encueran Hermenéutica y C. Sociales (FES Acatlán, UNAM, 2004); Poesía y palabra (revista El Perro Azul) y De Dickens y otros cuentos

.A través de la luz

Me gusta la luz,

porque a través de ella,

la flecha que va de tus ojos a mis ojos,

el resplandor del espejo que no eres tú,

pero que es igual a ti,

tu cuerpo que no es mejor en lo oscuro,

sino desde donde te miro

 

El viento que va en el vaivén de tu cabello,

la gota de agua en la humedad se tu boca,

tu sombra que de la oscuridad se despoja,

ese sonido de tu falda,

que mi oído acostumbra de mañana,

tus pasos cansados,

que no lo están tanto,

si están por el sol alumbrados

 

Tu rostro terso,

la manera en cómo cae tu talle,

y de tu fino movimiento sobre el aire.

Me gusta la luz

porque a través de ella aprecio,

lo que está atrás de tu reflejo,

la melancolía de tu mirada

de la cual tu boca callada,

en tus silencios no menciona nada

 

Entonces

me detengo,

desde mis instantes,

te miro, te reconozco,

te sé

 

Enamorado de las cadencias,

de los versos en mi canto,

enamorado de la poesía que te habita,

pétalo a pétalo

te deshojo en estos mis versos,

¿quién fuera saeta construida de palabras, y viajará en mi mirada clara a tu mirada?

¿quién fuera luz de alborada?

Luz dorada,

que encendiera,

las luces en el alma tuya

Y yo,

que no solo de palabras dormitara mi ilusión en tu boca anhelada,

una mirada,

que es luz,

que alumbra,

que del alma quita la penumbra,

el reflejo de tu imagen amada,

se quedará en el espejo

 

Que tu boca,

se quedará presa la humedad de tu labio deseada,

fruta que mi beso no toca,

que mis ansias hiere,

que mi deseo provoca

 

Que de tu paso,

que el ritmo no aligera

aún si lo amenaza la llegada del ocaso,

y el ruido de tu falda que en mi calle no cesa.

¿Quién tiene toda esa entereza para esperar?

Aunque no se espere nada

Mirada

La miraba como si toda ella,

se pudiera quedar en mis ojos;

para robarle aunque fuese una huella,

a eso que llaman lo hermoso

 

Cómo si en mi última mirada fuera,

la miraba yo, todo lleno de ella;

que es mentira que de amor no se muera,

cuando hay entre mente y corazón una querella

 

La miraba cuando se sabe,

que por un amor se muere;

como cuando emprende el vuelo el ave,

porque estar en el cielo quiere

 

Con todo lo que hay en mis ojos, la miraba,

como una esperanza pérdida;

y en el corazón me quedaba,

una profunda herida

La miraba como si toda ella,

se pudiera en mis ojos quedar;

como la luz de una estrella,

que se mira sin tocar

Los ojos de mi madre

A Concepción Velas Archila

 

Tus ojos,

tus ojos de noche,

ojos de día

ojos de madre y de melancolía

 

Ojos de niña

en cuerpo de hada,

ojos de cuento

sin miedo a nada

Ojos, oscuros ojos de cariño

que día a día los miro,

ojos que de tiempo en tiempo

me miran aún como niño

Ojos de mujer grande,

de sueños y de fantasías;

de juventud perdida

y de recuerdos y alegrías