Poeta oriundo de la colonia Calzada Larga, en el municipio de Villaflores, Chiapas. Entre sus obras publicadas se encuentran Hermenéutica y C. Sociales (FES Acatlán, UNAM, 2004), Poesía y palabra, Revista El Perro Azul y De Dickens y otros cuentos.
Querido Carlos Piña
Eras hombre, eras necio,
con un poco de amargura;
en tu mirada ternura
belleza, esperanza, cordura,
y también hombre recio
Mirada clara, llana, sincera
mirada de un hombre que espera,
elocuente en el silencio
en la brevedad prolijo,
y aunque no tuviste simiente
me considero tu hijo
¡Amigo taciturno!
De melancólica alma,
de nostalgia por turno
de primaveras en calma,
de mirada profunda,
a veces engañosa
otras meditabunda
por amores negados,
por soledad y esperanza
Y en esto de la vida
maestro sincero,
amigo fiero,
¡va un brindis por tu vida!
por tu manera de vivir,
por tu forma de reír,
¡ va un verso a tu memoria,
un salud a tu historia,
va un beso por ti,
por tu corazón sin riña,
querido Carlos Piña!
El Peregrino
El desaliento lo embarga
los dolores no lo dejan,
y la travesía es larga
con las penas que lo aquejan
Así viene sin derroche
cumpliéndose la encomienda,
caminando por la noche
y cumpliendo lo que ofrenda
Se vuelve lenta su lengua
se torna torpe su paso,
y la jornada no amengua
cuando le llega el ocaso
Paso a paso, va pasando
va la noche acompañada,
paso a paso caminando
va el peregrino en jornada
Con arrobado fervor
y persistente rezando
con su soledad y amor,
él continua caminando
Y no adjura del dolor
ni de la ingrata agonía,
ni del sol abrasador
que los alumbra en el día
Sobre la sucia cobija
descansa el cuerpo cansado,
tiene su mirada fija
en un rosario colgado
Solo él sabe lo que deja
en ese sordo murmullo,
solo él sabe de su queja
que le sirve como arrullo
Con su pena se adormece
con su pena se levanta,
así va rece que rece
por su fe todo lo aguanta
Tanta pena al caminar
viajando la lleva encima,
que no las nombro al versar
en esta cuarteta rima
Pasos sobre pasos anda
pasos sobre pasos viene,
y cumpliendo con la manda
por lo que no se detiene
Huella tras huella dejó
con sudor tras el camino,
huellas que nunca olvidó
por su fervor tan divino
Viene con cuerpo cansado,
y con alegre mirada;
es que por fin ha llegado
de la extenuante jornada
Ese otro,
a veces,
no soy reflejo
ni luz
ni mirada,
no hay verso,
que esa amargura contenga,
en tardes saboreada,
lo que no vez,
y todo me lleno de noche,
me ennochesco,
espejo negro,
de una mitad reflejo,
miedo,
amargura,
soledad.
soy otra mirada
de otras que me miran,
otro que camina en mis adentros,
el que pregunta por los muertos,
por las cosas olvidadas,
por mi dolor guardado,
por mis penas,
mis heridas abiertas,
el que camina a tientas,
porque no hay pasos para el camino,
camino que uno se vuelve,
que no se quiere caminar











