"México * Agencias. La tela viste y resiste la historia; el papel es efímero, envuelve y adorna. Hablar de estos dos temas aparentemente triviales y la imaginería de una niña en el mundo de colores es el trabajo de Elva Macías en la plaquette ""De tela y de papel"", comentó la poeta Marianne Toussaint, en el Centro de Creación Literaria ""Xavier Villaurrutia"", en la Ciudad de México.
Durante la presentación de la publicación, que recorre episodios de la vida de Macías a través de versos que hablan de su infancia, Toussaint agregó que en sus poemas Elva Macías, ""con serena y templada voz, acompaña cotidianamente a través de descripción de hechos y objetos a los lectores que ven a través de sus ojos las entrañas del microcosmos"".
La escritora agregó que en el texto se muestra la ironía y personalidad de la autora. ""Con este libro Elva nos abotona, viste y envuelve en algún papel que nos guste, de nosotros depende si rompemos o no la magia"", añadió. Para Mónica Lavín, quien nunca había presentando poesía, ""De tela y de papel"" es una exquisita reunión de poemas con esa mirada tangencial que provocan las metáforas, el orden de las palabras que se cobijan del verso y que Macías con su ritmo baja a la piel.
Los temas que rondan las páginas del poemario, mismos que atrapan a Lavín por sencillos y necesarios, Macías los coloca en primer plano para revelar la grandeza de su discreta existencia.
""Leo a Elva y me parece estar frente a un armario con muchos cajones, donde al abrirlo aparecen los papeles variados, la retacería o las piezas del costurero, la leo y vuelvo a las tardes soleadas de la infancia, vuelve el costurero forrado de mascota que tuve y el deseo de aprender el encaje de bolillo que se quedó en promesa incumplida"", expresó.
Los botones son objetos menudos, casi siempre redondos, que en su hechura relatan las andanzas del tiempo, la prenda a la que servirán, metálicos para los uniformes, perlados para los vestidos de novia, comentó la escritora.
Acompañada por amigos y lectores del Centro Villaurrutia, Macías dio lectura a algunos de sus textos inéditos que componen esta plaquette, como ""La vieja casa"", ""Flores de mayo"", ""Vacaciones"", ""La tía Luz"" y ""El señor Tan"".
En la obra, que forma parte de la colección ""Fervores de Parentalia"", se aprecian los días que convivió Elva Macías de pequeña en la tienda del pueblo de sus padres, detrás de aquel mostrador donde apenas alcanzaba a ver la mercancía y donde lo que más le gustaba despachar era el papel.
""Para la poeta era un placer despachar papel, Elva, con sus poemas, los hizo crujir o deslizarse hasta envolvernos el alma"", destacó Mónica Lavín.
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