Como parte de las acciones de la Secretaría de Cultura del gobierno de México en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, se puso en operación 38 Semilleros Creativos y de Paz en dicho estado, que se localizan en 34 municipios, lo que beneficia a más de mil 500 niñas, niños y jóvenes de la entidad.
Al respecto, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló que “la expansión de los Semilleros Creativos fortalece el tejido social y abre oportunidades de desarrollo artístico en diferentes sitios para las y los jóvenes, donde la paz se convierte en una práctica cotidiana a través del ejercicio de los derechos culturales”.
Con una ceremonia en el Centro Cultural Clavijero, en Morelia, Michoacán, autoridades federales y estatales, acompañados de docentes y promotoras de los espacios colaborativos, dieron el banderazo de inicio a las actividades.
Territorio
En el acto, el titular de la DGVC de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Antonio Zúñiga Chaparro, destacó: “Los Semilleros son un programa evidentemente territorial que busca que estos procesos signifiquen realmente una transformación, un cambio en la vida de las personas. En los territorios, son una línea de luz y espacios de esperanza: lugares donde niñas y niños pueden sentirse protegidos, escuchados y, también, soñar, imaginar, crear y desarrollar sus habilidades en paz”.
Asimismo, explicó que hoy, además de poner en marcha las actividades en los grupos ya existentes, se abren 21 nuevos Semilleros con lo que se alcanza un total de 38 en el estado. “Es un programa real, concreto, lleno de acción cultural, que se fortalece con una expectativa de crecimiento de más de 10 por ciento a nivel nacional y con una caja de herramientas que estamos diseñando y que pronto se compartirá con ustedes, para responder a las distintas realidades, problemáticas y posibilidades creativas de cada comunidad”, indicó.
En su oportunidad, la secretaria de Cultura de Michoacán, Tamara Sosa Alanís, indicó: “Hemos visto reacciones muy positivas: el programa ha generado un impacto positivo en las comunidades donde se desarrolla. Seguramente será para el bienestar de nuestras niñeces y adolescencias en el estado, en un momento crucial”.
Agregó que el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia es una línea de acción fundamental porque implica un trabajo cotidiano. “No es un evento en particular, sino algo que permea la vida de las niñas y los niños”, refirió.












