La trillada frase “nadie es profeta en su propia tierra” describe perfectamente lo que le sucede al maestro Roberto Palomeque, quien se encuentra cursando sus estudios de posgrado en el extranjero.
De acuerdo con una entrevista que le hizo el departamento de Difusión de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, el marimbista refiere que sus compañeros del doctorado en Artes Musicales de la Universidad del Sur de Mississippi le piden que toque música del estado de Chiapas, mientras que, en contraste, algunos músicos chiapanecos evitan desarrollarse en la ejecución académica de la marimba.
Actualmente, el maestro Roberto Palomeque se especializa en percusiones para aportar más a este instrumento, anhelando que la marimba crezca a partir de la resonancia de su esencia festiva en el ánimo de propios y extraños.
Al preguntarle por qué la marimba chiapaneca les gusta tanto a los músicos extranjeros, respondió: “Los chiapanecos vemos la música como parte de nuestro día a día y la disfrutamos, nos genera algo, es nuestra conexión con nuestra raíz; somos muy alegres y nos identificamos con la música en general. Los músicos de fuera pueden percibir cómo disfrutamos nuestra música tradicional, esa alegría; su música tradicional a lo mejor no tiene esa conexión tan grande”.
¿Qué sucede con los ejecutantes chiapanecos?, se le cuestiona. “Hemos perdido un poco de interés de los músicos chiapanecos por profesionalizarse en la interpretación de la marimba y percusiones. Ahora la mayoría de nuestros alumnos está viniendo de otras partes del país; creo que hay que volver a las bases para atraer más alumnos chiapanecos”.
Esto en general se debe, considera, “al interés de las instituciones, específicamente de artes, donde hubo un momento en que no se generaron las actividades para que futuras generaciones, sobre todo niños, estuvieran desarrollándose dentro de las artes”.
Por poner un ejemplo, mencionó que se cancelaron los concursos estatales para ensambles, “y ahora tenemos pocos marimbistas chiapanecos que se quieran especializar, y también hay otras circunstancias sociales que contribuyen a ello, pero hay que seguir trabajando”.












