El Proyecto Tlalocan “Camino bajo la tierra”, que ha descubierto una recreación del inframundo teotihuacano tras seis años de trabajos de exploración, ha sido reconocido como uno de los diez mejores hallazgos arqueológicos del mundo.
El túnel de 103 metros de longitud, encontrado hace 12 años en la fachada del edificio adosado al Templo de la Serpiente Emplumada, en la Ciudadela de Teotihuacán, fue premiado por la Academia China de Ciencias Sociales en el Segundo Fórum de Arqueología de Shangai, realizado del 13 al 18 de diciembre.
El arqueólogo Sergio Gómez Chávez, timonel del equipo de 60 especialistas que ha hecho posible la recuperación de 75 mil objetos prehispánicos en ese conducto que data del año 150 o 200 de nuestra era, dio a conocer esta noticia en el Museo Nacional de Antropología.
Agregó que este galardón es importante porque se evaluaron 93 proyectos nominados de 150 académicos, de 45 países, y los resultados del trabajo se presentaron ante 300 de los mejores especialistas que acudieron al Fórum.
Gómez detalló que este 2015 exploraron hasta el final del túnel y excavaron las tres cámaras que se encontraban ahí a 18 metros de profundidad. Y, ante los resultados, admite que han replanteado la hipótesis original que sugería que las cámaras eran un depósito funerario y que era posible hallar los restos de personas importantes o de los gobernantes de las primeras etapas de Teotihuacán, lo cual no sucedió .
“No hemos agotado aún la exploración del túnel, por lo que no descartamos del todo la primera hipótesis, pero ahora la propuesta es que las esculturas que se recuperaron en la Ofrenda 48, localizada previa a las cámaras, sean las representaciones formales de los fundadores de Teotihuacán”, añadió.
“¿Por qué decimos esto? Porque al extraerlas de su contexto original nos percatamos de que en la parte de atrás, en la espalda, portaban una serie de objetos en una especie de bultos. Y sabemos que son estos individuos los que guían a las grandes peregrinaciones y establecen el lugar donde se va a erigir el nuevo templo. Es una hipótesis sobre la que vamos a seguir trabajando”, abunda.
El estudioso agrega que en total se han encontrado cinco esculturas elaboradas en serpentina, una piedra verde que procede de Guerrero, cuatro estaban de pie mirando a un punto central y una estaba rota. Las piezas, que datan del año 100 a 200 de nuestra era, son tres femeninas, de unos 65 centímetros de altura, y dos masculinas, una de menor tamaño. “Esto puede significar que en las primeras etapas de Teotihuacán la mujer tenía un papel importante dentro de la estructura del poder”, indicó.












