Prensa acosa a Mayela Laguna

Pese al escándalo en el que Mayela Laguna y Luis Enrique Guzmán están envueltos luego de que el hijo de Silvia Pinal asegurara que no es el padre biológico de Apolo, ella no deja de trabajar, pues fue captada mientras atendía la pizzería que abrió hace dos años junto a su expareja, y aunque no quiso hacer ninguna declaración frente a las cámaras, sí permitió que permanecieran en las instalaciones de su negocio, en el que estuvo un rato, para luego abandonar el lugar en un taxi.

Fue el lunes cuando Luis Enrique, mejor conocido por ser el hijo menor de Silvia Pinal, dio a conocer —a través de un comunicado— que, luego de someterse a una prueba genética molecular, se había enterado de que no era el padre biológico de Apolo, el cual crió desde hace cuatro años, época en que la pareja tenía pensando bautizar al pequeño como Logan.

Estas declaraciones causaron revuelo en los medios de comunicación, ya que no es la primera vez que Luis Enrique y Mayela, quien fue su pareja por varios años, son motivo de escándalo. En marzo pasado, se dio a conocer que la pareja había saqueado la casa fuerte de Silvia Pinal para sustraer objetos de valor que, posteriormente, habían sido comercializados para beneficiarse de las pertenencia de la primera actriz. Y, aunque en ese momento lanzaron un comunicado en conjunto, en la actualidad no tienen una buena relación.

La tensión entre la pareja se hizo visible luego de que Guzmán Pinal lanzó el comunicado en el que expresaba que buscaría la disolución del vínculo paterno filial para deslindarse de los cuidados del menor, situación a la que reaccionó con inmediatez Laguna, aseverando que dicha prueba no contaba con ningún respaldo jurídico que la avalara, y reveló que nunca se había hecho de su conocimiento que el padre de su hijo se había realizado una prueba de ADN.

A partir de este problema familiar, reporteros se dieron a la tarea de seguir las pistas de Laguna para obtener una declaración suya, por lo que hicieron guardia fuera de las instalaciones de Apollo’s Pizza, el negocio que abrieron en mayo de 2021 y que, hace unos meses —durante una de sus múltiples rupturas— quedó en manos de Mayela, pues Guzmán Pinal le cedió su parte, justo porque de ahí derivaría el sustento para mantener al pequeño Apolo.

Dos de las empleadas de la pizzería fueron captadas fuera de las instalaciones, cuando la cortina seguía cerrada, y aunque el reportero Edén Dorantes se acercó a preguntarles sí abrirían el negocio, las jóvenes aseguraron que no sabían. Cuando se les cuestionó acerca de cómo se encontraba su jefa, una de ellas respondió que no podían hablar y decidieron caminar en sentido contrario para evitar las cámaras.

Más tarde, Mayela sí se presentó en el restaurante, ubicado en San Ángel, y aunque no quiso conversar con la prensa, permitió que Berenice Ortiz y su cámara permaneciera tanto dentro como fuera del local, el cual atendió como si no sucediera nada, pues se le vio de muy buen humor mientras ofrecía abrazos a las personas que pasaban frente a la fachada de Apollo’s Pizza, costumbre que tiene desde que pintaron en el suelo un letrero que indica que ahí se consiguen abrazos gratis.

También pidió que dejaran de grabarla, porque se sentía apenada de que las cámaras siguieran todos sus movimientos. Después entró al restaurante, donde estuvo sentada, concentrada en su celular, hasta que un servicio de taxi llegó por ella y abandonó la pizzería sin comentar nada respecto del escándalo con Guzmán.