Presenta Jorge Esquinca fragmentos de un poema

"Sara Regalado * CP. El reciente Premio Iberoamericano de Poesía para Obra Publicada ""Jaime Sabines"", Jorge Esquinca, por su obra ""Descripción de un brillo azul cobalto"", presentó el martes en Tuxtla Gutiérrez fragmentos del poema en el que ahora trabaja y que está basado en la figura de la poeta inglesa Emily Dickinson, quien, como expresó el propio Jorge Esquinca, ""renovó en el siglo XIX la poesía inglesa"" y al morir dejó un legado de más de dos mil poemas que en vida nunca fueron publicados.

""Noche de bodas con Emily Dickinson"" es el título tentativo de esta obra literaria en proceso, como resultado del apasionante viaje en el que ha naufragado Esquinca desde hace varios años, en el oleaje de la vida y obra de la poeta que en vida tuvo posibilidades económicas, nunca se casó y vivió aislada con las pasiones que la poseían en su habitación y que desahogaba a través de la palabra.

Siendo de una familia de fe anglicana, ella se rehusó a hacer su profesión de fe en esta religión, lo que le trajo severos problemas con su padre. En su carrera poética sólo publicó unos cuantos poemas, pues, como narró Esquinca durante una charla en el auditorio del Centro Cultural de Chiapas ""Jaime Sabines"", este martes, cuando la inglesa se sintió segura de lo que estaba escribiendo, envió algunos poemas a un editor, quien no llegó a entender su estilo, pues se salía de las convenciones con las que se escribía en ese entonces y le recomendó que no publicará y que cambiara su estilo hacia algo más purista. ""Dickinson le hizo caso sólo en lo primero, no publicó nunca más, pero nunca dejó de escribir con ese estilo"", añadió Esquinca.

Así, ""Noche de bodas con Emily Dickinson"" es una historia en verso en la que Esquinca se da la posibilidad de realizar una aventura sigilosa en los territorios del lenguaje y la imaginación, en la que establece un diálogo tanto con los poemas de la propia autora como con sus influencias.

Se basa de algún modo en aquellos ejercicios literarios en los que se han recreado vidas de personajes reales, tomando los datos que existen acerca de éstos. ""En la poesía hay la posibilidad de construir esta vida imaginaria a partir de un acercamiento a la vida y obra, en este caso, de la poeta"", aseveró.

Pasajes de glaciares, de naufragio y de un sacrificio encaminado a alcanzar lo más deseado, pero también lo más lejano que uno puede proponerse, es lo que pintan los versos de Esquinca dedicados a Dickinson, para lo cual no tuvo más que dejarse llevar: ""Uno escribe para tratar de entender, resolver una nebulosa interior; estoy tratando de escribir lo que el poema me está pidiendo, no lo que yo le quiero imponer al poema"".

"